sábado, 17 de septiembre de 2016
Las negras nubes pasaron de largo. Fuimos inmunes esta vez.
--¿Dime, que día es hoy ? --
--Hoy es hoy. No tiene nada de especial este día --
-- ¡Sabes, no te creo !...Mira, una mariposa. Ya es primavera...--
--Ja !...Y que hay con eso, ¿o acaso el hambre, el dolor, la tristeza se
pierde, se aleja, se muere ?...¡No seas ridículo !--
-- ¡ No !...Es cierto, pero hay una sensación nueva, una especie desconocida
esta tomando la tierra. Jajajajaa...Te exasperas por nada --
-- Ya, déjame tranquila. Tú sabes que nos soy muy alegre. ¡ No
entiendo aún porque sigues acá ! ---
-- ¿ Porque sigo aquí ?...A lo mejor será que te siento más frágil cada
día, y sé bien que aunque digas que no, la vida te gusta. Sin más lejos
ayer te oí cantar, te reías...¿O me vas a decir que miento ?--
--- Juan, eres insoportable, pareces un niño. ¡ Estas desquiciado !---
-- Si, lo estoy. Sé que a veces actuó como un estúpido, y que mi humor
suele ser bastante cargoso...Perdón, a veces no me doy cuenta --
El cielo se ha despejado. Ambos se quedan en silencio. Es mediodía,
los niños salen de las escuelas dibujando infinitas rayuelas sobre el aire.
La casa se aleja de apoco, dos rostros se alcanzan a ver por la ventana, la
primavera aún no llega, ni tampoco las mariposas...
JUAN ARÉVALO.
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