jueves, 31 de marzo de 2016

Todo empezó como un juego. Las primeras pancartas, el primer grito de libertad, la primera emoción surgida de una manifestación por nuestros derechos. Éramos jóvenes aprendiendo a vivir...Aún llevo tatuado en mi piel aquella primera corrida, los autos policiales y las piedras arrojadas contra los blancos escudos que nos atropellaban con una violencia nunca antes experimentada por nosotros.
Una revolución, una forma de pensar distinta, una forma de expresión que nos fue envolviendo, y la amamos y nos enamoramos de ella y ya nada volvió hacer lo mismo.
Luis, Carlos, Roxana, Andrea, Sebastían y yo . Siempre unidos
siempre con el sueño de vencer al sistema . Éramos jóvenes
que de apoco fuimos creciendo y cuando uno crece las cosas se van disolviendo así como se disuelve el azúcar en una taza de café caliente.... Roxana se casó, tuvo hijos y se fue de la ciudad, nunca más la volvimos a ver. Andrea murió joven, cansada de tantas frustraciones y una enfermedad en el pancrea se ahorco una noche de invierno, llovía y en la radio cantaba Violeta Parra.
Sebastian se fue a vivir a España , allí conoció una española, se casó y tuvo tres hijos hermosos, dos por tres hablamos por facebook . Creo que también él sigue añorando aquellos años de secundaria...Carlos vive a la vuelta de casa , es chófer de una linea de colectivos, hace años que trabaja en la misma empresa. No se casó , no quiere tener compromisos afectivos con nadie, es lo que él dice, pero muchas veces lo he visto perdido en una copa de vino, llorando por amor...Luis, bueno, Luis es una buena persona la cual se ha dejado influenciar por malos consejeros, tanto que ya no nos hablamos....Y yo...Yo soy pastelero, me gusta la panadería. Tuve un hijo el cual murió apenas siendo un hermoso bebe, que se yo, la vida es difícil de entender. Me gusta leer y de vez en cuando escribo tonterias...Pero nunca pude alejarme de aquellos años, de aquellos momentos tan venales, tan verdaderos, en donde todo tenía sentido y la palabra "amigo"era real así como el amor.
Todo empezó como un juego que de apoco se fue volviendo
una necesidad, una forma de vida que aún hoy la sigo amando.
JUAN ARÉVALO.

domingo, 27 de marzo de 2016


Se hace la noche  en medio del mar... solitario
yo me hundo en la profundidad de una lágrima
Y buceo dentro de ella, en  su inmensidad, sin escafandra hasta perderme
para siempre en el silencio muerto del abismo.

JUAN ARÉVALO.





Vamonos lejos, muy lejos...Ellos estarán de luto, las sombras nos mirarán
dormir en el cajón de madera, tan bien decorado.

JUAN ARÉVALO.

viernes, 18 de marzo de 2016

Caminaba por la ciudad
las luces de las marquesinas
titilaban sobre mí. Un cigarrillo
moría lentamente, tirado y humeando
en la vereda . Nadie prestaba atención a su
agonía, me detuve a contemplar a aquel
cuerpo, que ya en el silencio, reía
como ríe el otoño, como ríe la noche
cuando el sol viene y la ama apasionadamente
hasta morir en el rocío del alba.

JUAN ARÉVALO


Un pasión estaba solitaria sentada en un banco 
de la plaza, buscando quien la quiera.
Una sonrisa paso caminando lentamente, 
al ver a la pasión tan triste , le preguntó cual era su pena.
La pasión le respondió que nadie necesitaba de ella esta noche...
Fue en ese momento cuando unos enamorados se sentaron junto a ellas...
La mujer que estaba sería , miro al hombre y sonrío 
y él acaricio su rostro y al oído le dijo que de pronto una 
pasión desenfrenada se adueño de él.
Y esa noche la pasión y la sonrisa se fundieron en un ardiente deseo.

Tú boca recorre mi pecho,
la pasión arde en tus labios,
la inhibida risa, se vuelve feroz deseo..

Sonrío como nunca lo había hecho,
esa noche descubrió la pasión y se enamoro de ella.

Se quita la mascará, sonríe...se desnuda lentamente para él.
La pasión va desgarrando la carne ...

Todo transcurre bajo la atenta mirada de los relojes
que colgados de la pared, detienen los segundos,
y el tiempo se desvanece entre la pasión descontrolada
de los cuerpos...Mientras afuera la gente ríe ignorando
el feroz encuentro...

Amor mío , tu piel huele a menta fresca
y tu aliento a chocolate
me envuelve como frágil capullo..
.Amor tu risa hace de mí
un vagabundo sin tiempo, un buscador de estrellas..
Amor , tus palabras encienden la pasión 
y me hacen amarte más
y me pierdo en los infinitos destellos de tus pupilas


Escribes con tanta pasión
que haces que el mundo
se sienta nada y las risas
de los borrachos se vuelvan
sutiles melodías...

Se bajan las cortinas , el escenario
se obscurece, las risas se aplacan
y la pasión muere de a poco...

JUAN ARÉVALO

jueves, 17 de marzo de 2016


Ya no estás, ni tampoco el deseo de amar. Todo ha muerto.
Ayer te vi reír por última vez . Algo me decía que mañana ya no estarías a mi lado.
Te vi cuando le sonreías, tus ojos brillaban, como cuando me sonreíste
por primera vez.

Que frío hace. El otoño a comenzado a mostrase, las horas se acortan
el sol ya no entibia las tardes, ya no cantan los pájaros ni juegan los niños
en la calle. Mientras preparo el mate pienso en lo que fuimos, me rio, ya
no quiero llorarte. La pava silva en la hornalla de la cocina , así como silva
el tren cuando se marcha llevándose con él las últimas horas de la tarde y
con ellas las esperanzas de los mendigos que anhelan dormir bajo un techo
y unas sábanas limpias...Yo soy uno de ellos...Rio, el agua ya esta lista.
Sin querer se me ha caído el mate sobre tu fotografía, arrugándola hasta
romperla. Se me hiela el corazón, era lo único tuyo que me había quedado,
se me humedecen los ojos...Carajo, ahora mi soledad es absoluta.

A veces quisiera odiarte, olvidarte, perderte para siempre, pero no puedo.
Has elegido caminar un nuevo camino, en donde la vida es más afable, más
próspera y aunque me duele cada centímetro de mi cuerpo te deseo lo mejor.
Tú me has enseñado a juntar flores muertas y hacer de ellas hermosos álbumes,
cementerios de flores, de recuerdos, de vidas pasadas a las cuales nadie  prestó atención.
Solo tú sabías admirar esos cuerpos descoloridos y trasparentes...
El cigarrillo que prendí hace un rato se consume en mis manos, ni siquiera he dado
una pitada, lo miro , veo como el humo juega en el aire, danza, forma figuras y luego
se desvanece , así como se desvanece mi vida en la melancólica espera, infértil
espera... Sé bien que ya no volverás.

JUAN ARÉVALO.






martes, 15 de marzo de 2016

Amigo mío, aun no es tiempo de partir.
Te busco entre las arboledas, las cuales sabías dibujar
en lienzos infinitos , que dejabas ocultos en los rincones
como fieles testamentos.
Sé que estás cansado, que la vida ya no es lo que era ayer
y que te pierdes en un camino de sombras, te dejas ir...

Ya no hay risas,solo ecos fríos que aturden hasta lastimar.
Sé que temes al olvido y en las noches antes de dormir ,
mirando el techo descascarado de tu encierro, rezas rompiendo tus propias reglas.

Fue ayer cuando mirándome a los ojos, besaste mis mejillas
y reíste hasta llorar.
Hoy no tienes la mirada de entonces, las dunas en tu rostro
cuentan historias, me hablan de cosas tan extrañas para mí.
y me sumerjo en ellas y te siento vivo y te siento alegre y juego
contigo bajo lunas y soles ...Pero luego de un rato me sueltas las manos,
no quieres que te acompañe en este viaje, no quieres que me aferre a tu dolor,

Amigo mío , dime...¿ Donde estás ?...Parado frente tuyo , solo veo una pequeña
luz en tus ojos que se va extinguiendo de apoco...Así como mis esperanzas de
verte volver a casa.

JUAN ARÉVALO.


sábado, 12 de marzo de 2016



Señora mía , usted se ha adueñado de mi vida. Sé que aún no lo sabe,
aunque creo, lo presiente. La verdad a veces no tiene razón, es verdad
y solamente verdad. El amor muchas veces nos llega cuando menos lo buscamos.
Recuerdo el día que la vi por primera vez. Yo andaba buceando letras, tratando
de matar el tiempo, escribiendo no sé qué. Fue un instante y todo cambio.
Lamentablemente la distancia me impide honrarle como se lo merece, sepa
usted que soy un caballero y usted una dama a la cual me debo por completo.

Es usted una mujer maravillosa.Singular en su expresión, estéticamente hermosa.
Es usted una mujer sensual, elegante ...¡ Cautivadora en exceso ! .
Sé que sus flores más preciadas son los lirios y que a veces , cuando está triste
observa el cielo y busca entre las estrellas a la niña que dejo jugando debajo el limonero
una tarde de verano, entre mariposas coloridas.

Usted no admite la maldad, es frágil y cuando ama no tiene limites.
Cuando escribe las palabras nacen de su vientre y hace de ellas sutiles
pergaminos, que el tiempo guardará por siempre, eternamente.

Usted lleva en sus pupilas los años y las distancia que solo una mujer sabe guardar.
Su piel huele a cerezos y a chocolate a éxitos y fracasos...¡ Le amo !

A la hora de sentir, se deshace en gemidos, susurros, jadeos...
Sus labios calman la sed de los que la aman, en ellos está la verdad del universo.

Señora mía, las horas pasan impiadosamente, los días se acumulan uno sobre el otro
de ellos surgen los meses ,los años, la vida... La muerte.
Pero también, las esperanzas, las alegrías, las pasiones y las convicciones.
De todo esto nace, el amor , el goce, el delirio y la certeza de saber que le amo
como nunca jamás he amado.

Me quito el sombrero ante usted, hago una reverencia , le extiendo mi mano
y con ella mis sueños, mi destino...Mi vida toda.

JUAN ARÉVALO.






viernes, 11 de marzo de 2016

La pinto tan delicadamente como la soñó.
Su pincel trabajó día y noche, siempre con amor y esmeró.
Su dedicación le llevó toda la vida. Cuando despertaba
iba directamente a su taller de pintura, en donde lo esperaba
aquella silueta que de apoco revivía....A medida que transcurrían
las horas , la piel del pintor envejecía. Su amor lo iba encerrado en la total soledad . Se olvidó de su familia y ellos se olvidaron de él.
La casa empezó a decaer, las paredes se descascararon, el pasto creció tanto que una vez, un amigo preocupado al no verle,fue a visitarlo y al entrase en aquellos pastizales se perdió y nunca nadie jamás supo de él.
Adentro, el hombre seguía dando vida aquella pintura. Ya no dormía, apenas se alimentaba. Ya no extrañaba la luna ni la estrellas que tanto sabía admirar por las noches.
Su amor se fue volviendo una profunda melancolía. Cuando estaba a punto de concluir el cuerpo soñado, se arrepentía, lo despintaba y lo volvía a pintar. Todo por miedo al rechazo,
sabía que él ya no era joven ni apuesto. Su obsesión por la que una vez soñó, ahora se había vuelto incertidumbre.
Un día cansado se sentó y durmió una profunda siesta. En el sueño la mujer que él tanto deseaba  se le apareció, tan bella y joven como la soñó por primera vez. La damisela no dijo una palabra, le miró y le amó. Mientras lo amaba el rostro de la hermosa joven iba envejeciendo, sus ojos dejaron de brillar, sus manos se descarnaban mientras le acariciaban el rostro. El pintor no se perturbó, sabía lo que la muchacha le decía sin palabras.
Cuando despertó, fue hacía la pintura y apresuradamente la terminó de pintar. Una vez finalizada la obra, retrocedió unos pasos y lloró desconsoladamente.
La pintó tan delicadamente como la soñó, aunque la joven, hermosa, perfecta y amada por él, había muerto hace tiempo atrás, de tanto esperarlo.
JUAN ARÉVALO.

La pinto tan delicadamente como la soñó.


Su pincel trabajo día y noche, siempre con amor y esmeró.
Su dedicación le llevo toda la vida. Cuando despertaba
iba directamente a su taller de pintura, en donde lo esperaba
aquella silueta que de apoco revivía....A medida que transcurrían
las horas , la piel del pintor envejecía. Su amor lo iba encerrado en
la total soledad . Se olvido de su familia y ellos se olvidaron de él.
La casa empezó a decaer, las paredes se descascararon, el pasto creció
tanto que una vez, un amigo preocupado al no verle,fue a visitarlo
y al entrase en aquellos pastizales se perdió y nunca nadie jamás supo de él.

Adentro, el hombre seguía dando vida aquella pintura. Ya no dormía, apenas comía.
Ya no le importaba la luna ni la estrellas que tanto sabía admirar por las noches.
Su amor se fue volviendo una profunda melancolía. Cuando estaba a punto de concluir
el cuerpo soñado, se arrepentía y despintaba lo que había pintado. Todo por miedo al rechazo,
sabía que él ya no era joven ni apuesto. Su obsesión por la que una vez soñó, ahora se había
vuelto incertidumbre. Un día cansado se sentó y durmió una profunda siesta. En el sueño
la mujer que él estaba creando se le apareció, Tan bella y joven como la soñó en el primer
sueño que lo había hechizado. La damisela no dijo una palabra, le miro y lo amo. Mientras lo amaba
el rostro de la hermosa joven  iba envejeciendo, sus ojos dejaron de brillar, sus manos se descarnaban
mientras le acariciaban el rostro. Él pintor no se perturbo, sabía lo que la muchacha le decía sin palabras.

Cuando despertó, fue hacía la pintura y apresuradamente la termino de pintar. Una vez terminada la
obra, retrocedió unos pasos y lloro desconsoladamente.
La pinto tan delicadamente como la soñó, aunque la  joven, hermosa, perfecta y amada por él, había muerto hace tiempo atrás, de tanto esperarlo.

JUAN ARÉVALO.






se pierde la mirada en las lejanas montañas como buscando algo que jamás perdió.
Sus pupilas se humedecen, un silencio renace de una lágrima, que se desliza 
lentamente por las frías mejillas de aquel hombre que supo ser feliz.
Un trinar de pájaros lo envuelve aún más en su agonía.
La vida ya no le pertenece, el dolor aflora de su piel,
como el humo que va desprendiendo la vela a medida que va muriendo.
Se caen las vasijas de agua, espejos se rompen en la inmensidad.
Niños que ayer jugaban en sus areneros hoy están muertos,
las ruinas de un viejo convento acobija a los fantasmas que nadie quiere ver.
Estrecho sendero de cuerpos desnudos desmembrados de almas,
haciendo malabarismos por migajas...¡ Nadie los ve, nadie quiere verlos !
Un sutil viento acaricia el rostro del hombre seca la lágrima , escondiendo el dolor , 
perpetuándolo  en su interior.
Un muro de sentimientos lo aplasta , nadie sabe que siente, que piensa
pero todos lo juzgan. 
Su mirada penetra las sombras... Al filo del precipicio , él hombre abre sus alas
cierra sus ojos y se lanza al vacío..

JUAN ARÉVALO.



martes, 8 de marzo de 2016

Yo no creo en el día de la mujer, ni el la navidad, ni en los reyes
ni en el día de la diversidad. Tampoco en el día de los enamorados.
Pero sí creo que un "feliz día " es decir gracias.

En este día quiero decirle " gracias " a la mujer.
Gracias por parirme, por hacerme sentir vivo, por decirme que no todo esta perdido.
Gracias por abrazarme cuando estoy triste. Gracias por reír por mí, cuando no tengo
ganas. Gracias por llorar por mí cuando me sientes lejano.

Yo no creo en el día de la mujer, porque creo en la igualdad y en el ser
sin sexo, sin rótulos, sin clases sociales, sin estigmas, sin culpas.

Yo creo en la identidad, en el amor, en el sentir de un alma, de un corazón.
Yo no festejo la muerte, ni festejo la estética fría de una billetera.

Tampoco festejo las diferencias, ni el odio, ni el rencor.
Pero sí creo en los ojos que cuando miran el mundo se vuelve pequeño
y las cosas todas todas se vuelven insignificantes.
Por eso es que digo " Feliz día mujer ".

JUAN ARÉVALO.

domingo, 6 de marzo de 2016



Ya es tarde, las luces de la ciudad arden bajo el cielo
apenas iluminado por un par de estrellas que velan
el vacío de la plaza y el muerto descanso del lago
artificial que alguna vez baño tu desnudo cuerpo.
Ahora mientras escribo, la vida se torna una inmensa
montaña de recuerdos. Dejo por un instante mi escritura, me saco
los lentes, refriego mis ojos, prendo un cigarrillo y miro por la ventana.
Un viento bastante fuerte ha empezado a soplar, los árboles menean
sus ramas, hojas caen de ellos como esperanzas muertas que se desprenden
sutilmente de cuerpos abatidos por el tiempo.
Miro el cigarrillo, el humo esparce su melancolía por toda la habitación,
envolviéndome aun más en mi reminiscencia.
El trajinar de las horas desnudan mi soledad.Esta terminado el verano, el otoño
comienza a mostrarse .La piel reclama la tibieza de de tu cuerpo, de tus caricias ,
de tus besos enamorados de tu aliento en mi cuello y las palabras que tanto me
gustaba escucharte decir.
Termino de fumar, dejo la muerta colilla en el cenicero y vuelvo a sentarme
frente al brillante monitor que guarda las palabras que escribo para ti.
Sé que nadie las leerá, ni siquiera tú. Al escribirte te siento devuelta y te amo
como lo hice tiempo atrás,y es ahí que me pierdo en tus ojos, en tus labios, en tu egoísmo,
en tu libre vuelo de amante...Pero la realidad, intolerante a mis suplicas me despierta
de un cahetazo, entonces  me vuelvo tosco y desciendo nuevamente a la tranquilidad
insana de la cordura.
A empezado a llover , lágrimas se aferran a los cristales de mi ventana, luego de unos
segundos se deslizan lentamente como las lágrimas de mis ojos que he vertido por tu ausencia .
Un relámpago ilumina una parte del cielo, siembran las ventanas... La tormenta despierta
la madrugada. Miro el reloj ya es hora de prepararme para ir a trabajar.
Mañana, nuevamente en medio de la soledad seguiré escribiendo para ti. Te traeré una vez más y haremos el amor con las manos, con las palabras, con la piel, con los ojos, con los dedos, con los vientres, con las mejillas hasta que el reloj diga que es hora de partir a la fría rutina de todos los días.

JUAN ARÉVALO




viernes, 4 de marzo de 2016




Una mariposa volaba alegremente sobre un jardín de flores.
Una flor a verla tan contenta le preguntó

--- ¿ Por que estás tan contenta mariposa ?---

La mariposa detuvo su vuelo, reposo su frágil cuerpo en
los pétalos de la flor y con una melodiosa voz le contesto

--- Vivo contenta por que soy libre. Por que tengo alas y puedo ver
el mundo desde arriba. No estoy aferrada a ningún lugar, soy como el viento ,
voy y vengo cuando quiero. Siento pena por los que no pueden ver más allá de sus sombras.
Mi vida es efímera cierto, pero en un día recorro lo que otros nunca podrán
recorrer en mil años... Ese es el motivo de mí alegría ---

Luego agitó sus alas y se fue tan alegre como había llegado.

La flor se miró a si misma, se vio encadenada a un rincón del jardín en donde solo
podía ver las sombras de las otras flores y solo podía sentir un rayito de sol por
las mañanas...Medito por unos segundos, al rato marchitó y murió sin saber que
había del otro lado de las sombras...

JUAN ARÉVALO.




jueves, 3 de marzo de 2016

Detener el tiempo en una sucia esquina
contener la vida en las palmas de las manos,
verla sucumbir ante los silencios de la razón
y condenarse uno mismo a desandar los caminos
una y otra vez...

El miedo a sentir. El miedo a vivir para siempre
nos envuelve melancólicamente en una trama de supervivencia
la cual desglosamos día tras días , 
perpetuándonos en un goce macabro de miradas y caricias.

La libertad se acota en un desierto rincón del alma
nada tiene valor , la muerte fecunda olvidos .
Se desgarran las horas del viejo reloj de cristal
diáfano cuerpo guardando los retazos de lo que fuimos.

Piel gastada, carne cruda desangrandose en las puertas del falso edén
vientos soplan esparciendo los granos de la vida,
sobre las espumosas mareas de la infertilidad,odio, codicia,desprecio...

Detener el tiempo en una sucia esquina
y desnudarnos en él para siempre....

JUAN ARÉVALO.