martes, 15 de marzo de 2016

Amigo mío, aun no es tiempo de partir.
Te busco entre las arboledas, las cuales sabías dibujar
en lienzos infinitos , que dejabas ocultos en los rincones
como fieles testamentos.
Sé que estás cansado, que la vida ya no es lo que era ayer
y que te pierdes en un camino de sombras, te dejas ir...

Ya no hay risas,solo ecos fríos que aturden hasta lastimar.
Sé que temes al olvido y en las noches antes de dormir ,
mirando el techo descascarado de tu encierro, rezas rompiendo tus propias reglas.

Fue ayer cuando mirándome a los ojos, besaste mis mejillas
y reíste hasta llorar.
Hoy no tienes la mirada de entonces, las dunas en tu rostro
cuentan historias, me hablan de cosas tan extrañas para mí.
y me sumerjo en ellas y te siento vivo y te siento alegre y juego
contigo bajo lunas y soles ...Pero luego de un rato me sueltas las manos,
no quieres que te acompañe en este viaje, no quieres que me aferre a tu dolor,

Amigo mío , dime...¿ Donde estás ?...Parado frente tuyo , solo veo una pequeña
luz en tus ojos que se va extinguiendo de apoco...Así como mis esperanzas de
verte volver a casa.

JUAN ARÉVALO.


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