domingo, 17 de enero de 2016

Poetiza maravillosa, hermosa mujer...Fumo, mientras miro
la calle por mí venta. Por momentos lloro cuando te siento lejos,
pero luego me río y sigo fumando, dejo que mi mente divague
en laberintos de hormigón ,de edificios altos muy bien iluminados,
con ventanas espejadas...Como dije antes, solo dejo que mi mente divague.
Poetiza que un día me diste tus letras, me abrazaste con ellas y me hiciste
el amor... Fue hermoso, tus dedos en el teclado, tus pensamientos en mí,
la piel erizada y los silenciosos gemidos que escribías dulcemente.
Mujer, nosotros, los solitarios tenemos lo que los otros no, ese sentimiento
de lágrimas, ese miedo al bullicio del gentío, esa espuma salada de mar que nos cubre
invisiblemente hasta despojarnos de nuestros nombres, de nuestras formas,
sicatrizándonos por fuera,
Poetiza, me has encandilado con tu humanidad, con
tu perfume que no puedo oler ,  con tu peinado rebelde y tu melancolía
de rincones cubiertos de polvos y telarañas....
Qué somos ?...Qué haremos con este tiempo mentiroso ?...Por que me apresa
el llanto ?.
Qué somos ? Somos cuerpos mutilados, montoncitos de escombros amontonados
en un costado en donde nadie repara en ellos.
Qué haremos con este tiempo mentiroso ? Vivirlo sabiendo que todo es falso, sentir
la fragilidad y no aferrarse a promesas... Contar pétalos de rosas , escribir poemas y sentir
en la sangre que nos amamos y eso sé bien que no es mentira.
Porque me apresa el llanto ? Me apresa el llanto por que la noche me acaricia sin reproches y el grito
de los mudos me desgarran el alma, por que las manos me tiemblen y la muerte
toma café con migo , en las noches en que  tú no estás.

JUAN ARÉVALO



El último poema

Vientos se levantan murmullos se agitan en el tiempo
la inclemencias de los rostros en lágrimas
bañan la costa de los sentimiento más vulnerables.

Ya no se sienten las palabras que un día supieron reinar
ya no se escucha el trinar de aquellos pájaros inconscientes
que bebían tranquilamente de los charcos que dejaban las lluvias
la noche anterior, ni el croar de los sapos se escuchan...

JUAN ARÉVALO




CARTAS PARA LUCIA.

Domingo y yo sentado frente al gran jardín
que está en el patio trasero de casa, en él dormitan
los recuerdos, las risas y las esperanzas que una vez
nos acariciaron.
Las hondas horas de soledad se configuran en ecos
fríos e impiadosos . Una mariposa revolotea una rosa
se posa sobre ella mueve sus alas la besa y vuelve a levantar
vuelo como una amante efímera.
El mundo gira en sentido contrario a las agujas del reloj, todo
se desprende sutilmente,un alud de sueños destrozados corre por los cuerpos
desnudos. Lágrimas nacen de las pupilas amarillentas de una margarita
que olvidada en un costado se cubre de hierbas, avergonzada de si misma,
uno a uno se deshace de sus pétalos blancos como la nieve que un día nos vio
jugar como niños...
Se vuelve tedioso el zumbido del viento, trae voces que un día creí olvidadas,
voces que fueron parte mías, voces que desgarran mis oídos, voces que lloran
estando muertas, tú no estás para ahuyentarlas, para darme fuerzas, para
abrazarme y protegerme como lo hacías, ya sabes como soy...
Domingo y yo sentado frente al jardín el cual nos vio amarnos por primera
vez, cuando todos dormían tú y yo saboreábamos el dulce momento del amor
ese momento sublime en que los cuerpos se funden entre sí, en donde
la sangre se acelera y los latidos del corazón destrozan todos los idiomas,
el amor no tiene limites, fronteras , color ni prejuicios... El verdadero amor
se huele, se suda, se siente en las piernas, en los vientres, en las orejas, en los
dedos de la mano cuando rozan los labios del otro,...así como mis dedos rozaron
los contornos de tus labios y tus manos sostenían en su palma mi vid toda...
Así se siente el amor, en miradas fijas, en mejillas sonrojadas , en la piel erizada,
en el cielo rojo de tu pezones y en las esferas de tus ojos.
Sentado estoy frente al jardín recordándote, Lucia amor mio...

J ALBERTO ARÉVALO ESCRITOR







viernes, 15 de enero de 2016

Un circo de cuerpos desnudos, cuerpos sin formas,
desterrados a vagar el desprecio y la crueldad de los demás,
hambrientos perros de caza, ignorando que al morir, ellos también
serán parte de aquel circo que tanto desprecian.

JUAN ARÉVALO.


Poeta, donde estás ?...Donde te has ido, en que lugar
del universo estarás perdido ?...Poeta, tu lumbre se extingue,
falso faro de las barcas pérdidas.
Insomnios te arrebataron el sueño... ¡Ya no sueñas, ya no ríes !
Poeta, tus palabras se han vuelto frías, insanas...¡ los sin nombres te llaman !
El hoy te es incierto, el ayer te arrastra hacía las profundidades,
cantan villancicos los niños y tú te desangras en el rincón
de los muertos, con ellos brindas y bebes en silencio tus desdichas...
Poeta, seca tus lágrimas y surca los paisajes que nadie ha pintado,
magistral obra, la vida se esfuma entre tus dedos....

JUAN ARÉVALO



Hubo un tiempo en que reímos, en que la felicidad
era parte de nosotros. Hubo un tiempo de dichas, de
arco iris siempre relucientes después de las luvias.
Éramos distintos, la brújula siempre marcaba al
horizonte, siempre al frente. Pero un día, no se cuando,
la verdad no lo recuerdo, nos detuvimos. El tiempo
se paralizo y con él nuestras vidas. Se cortó el cordón
umbilical y nacimos de nuevo, desnudos y frágiles
perdimos la brújula y el pasado nos apreso fuertemente.
Ahora la lluvia carece de sentido, el arco iris se destiño,
y tus manos dejaron de acariciar a las mías, todo
se esfumo de un día para el otro.
Ahora me encuentro atrapado dentro de una fría maquina
la cual se roba mis esperanzas segundo a segundo,
invisible me siento, la silla de madera se quebró, el pájaro
que sabía despertarme por las mañanas dejo de cantar


jueves, 14 de enero de 2016


El camino hacía la salida esta obstruido
tus razones imperan, mis realidades se quedan atrás.
El insomnio me tiene harto , las noches no son más
que dolor corriendo por mis venas.
Ya no puedo entender el modo de ver la vida
que tienes, todo en ti es efímero, todo menos las lágrimas.
El fuego en tus ojos se ha apagado, tu sonrisa es fría
tus labios ya no supuran el aliento dulce del vino añejado
que los años te han dejado, te has vuelto un idilio sombrío.

JUAN ARÉVALO.




miércoles, 13 de enero de 2016


Una larga noche y la soledad se aferra a su cuerpo
tenazmente. Todos duermen, el frío envuelve lentamente
cada centimetro de su piel. Las esperanzas se han esfumadó
las cicatrices se reabren y la sangre fluye como el primer día
en que el adiós desangro por la herida cortante de aquella
daga. La lengua filosa de aquella mujer que amaba corto su
cordón umbilical, parido entre las miserias del abandono se dejo morir..

JUAN ARÉVALO

Loco poeta, tu mundo no es más que un sol de bolsillo
y una luna de lata...Poeta de letras simples , no buscas
riquezas solo la magia de una sonrisa y el abrazo fraterno
del hambriento mendigo...
Loco poeta, tu sabes el aroma fresco de la rosa y el silencio
triste del alba , tu cuerpo ronda el otro ladro , frágil sendero de lágrimas...
Emigran las horas, sinfonías de una sola nota , tu rebelión






Ahh...Mujer ! tú sabes como calmar la sed y el apetito.
Tú y solo tú sabes como satisfacer  los deseos del amante.
Amas las noches románticas , las cenas a la luz de las velas
frente a un ventanal que mira al mar ,te deshaces cuando te
sirven el vino en copas de cristal, mientras un violinista
te regala dulces melodías y el pétalo rojo de una rosa cubre
una servilleta de papel, escrita con dos palabras " te amo"...
Desnudas el alma , tu mirada se adueña del amante
quien toma tus manos , tú ríes , tus pechos renacen de tu maravilloso escote.
La vida es un instante ,el amante lo sabe,


JUAN ARÉVALO

lunes, 11 de enero de 2016


He intentado apartarme de los recuerdos, he salido a buscar
nuevas ilusiones, pero todas estaban muertas ya.
Nunca pude encontrarte, solo tengo tus besos envueltos
por la fría ausencia. No me atrae el sol, el día me hace mal,
las rosas y los lirios me traen el aroma de tu piel, de tus palabras
que entibiaban mis tardes, tú a mi lado y yo contigo, reíamos
de la vida y nos alejábamos gradualmente de los demás.
Tantas horas acumuladas en las alforjas invisible del tiempo,
tantas miradas, tantas lágrimas, tantas discusiones, que hoy
hecho de menos.
Todos me dicen que la tristeza me hace daño, que cambie mi
escritura, que ya es hora de olvidar, que hay un mañana, un nuevo
amanecer , un futuro para desmenuzar , trozos de alegrías, de horas
nuevas. Me dicen que siempre hay un roto para un descocido, que el
amor no golpeará mi puerta, que yo tengo que ir en busca de él.
Que necio que es el pasado, nunca se aleja, siempre dando vueltas
en mi alrededor, ellos no entienden que jamás volveré a amar como
te amé a ti y que las estaciones no son más que un capricho de la naturaleza,
que cuando uno esta sumido, perdido en el laberinto de la melancolía
el invierno es el que impera, que no hay otoños, ni veranos, ni primaveras,
que la piel se hiela ante los canto de los pájaros, ante la mirada de
las caminantes, y que la madrugada no es más que un delirio hiriente
de la muerte.

J ALBERTO ARÉVALO ESCRITOR.



domingo, 10 de enero de 2016

Cómo caminar en este desierto que es mi vida sin ti,
las ruinas se han vuelto piel y el ocaso me brinda su desprecio.
Las noches huelen a olvido , el silencio lastima con sus susurros
y el insomnio se aferra a mí como el viento a las desolaciones,
trayendo y llevando la angustia penetrante del moribundo cincel
del escultor vejado por el tiempo .
Cómo manipular la soledad sí tan solo ella escucha mis suplicas
y me abriga con sus horas muertas cuidándome de las risas alegres
de los paseantes, perverso placer que desgarra mi carne, hace tiempo
que deje de reír, ahora solo tengo una vieja ventana con un viejo cristal
astillado por el adiós que dejaste en tu partida.

J ALBERTO ARÉVALO ESCRITOR






Una pequeña ilusión se acrecienta, cara pequeña redonda como la luna
cuerpo de arena, piel de estrellas marinas, corcel cabalgando la infinita noche,
no hay lugar en el mundo, en donde no te pueda encontrar...
Corazón etéreo, diáfanas esperanzas iluminado los ojos del derrotado,
caen los muros de las tristezas, lágrimas desbordantes,inexplicable
sensación de amarte, de sentirte, de acogerte en mis brazos, no hay lugar en este universo en donde no pueda hallarte...

JUAN ARÉVALO



viernes, 8 de enero de 2016


Te amo en silencio, mientras la lluvia
baña las rosas del jardín,
los caminantes exhaustos y tristes
buscan refugio en las marquesinas olvidadas de viejos bares.

Te amo en silencio, desgarrándome por dentro,
sintiendo el agónico paso del tiempo,
que sin piedad me aleja más de tu recuerdo,
la distancia crece , como crecen las dunas en el desierto
ávida la muerte acecha mis noches y mis días.

Mi alma apaciguada, cual farola tenue
que ya no quiere seguir alumbrando, el pasar triste de los amantes
se va deshaciendo en la orgía penumbrosa del olvido.

JUAN ARÉVALO








jueves, 7 de enero de 2016


Quiero tenerte entre mis brazos,
poder contemplar tu desnudez
sentir la esencia de tu alma,
alimentar con ella mis ansias de amar

Quiero llegar hasta tu rincón más obscuro
encender en el, la llama de las pasión
descubrirte poco a poco,
sentirte deshaciéndote en mi piel
en enjambres de gemidos y susurros.

Sentir que me hieres
sin compasión , sin detenerte
absorbiendo los jugos de mi órgano viril
lentamente, degustando la tibia miel
verla deslizándose sobre tus labios,
enloquecer de gozo y morir en ti una y otra vez.

Quiero ser tu corcel desbocado
quiero ser tu luna embriagada de amor
quiero ser el látigo de fuego
que te haga desbordad de suplicas delirantes
quiero ser el que de vida a tu otra mitad.

JUAN ARÉVALO







miércoles, 6 de enero de 2016




El alma me hes invisible
así como tus lágrimas
pequeña lectora, de libros de hadas
de sueños etéreos
y de blancos corceles...

Niña de ojos azules
tu corazón
va enhebrando una a una las palabras,
escritas por el viento mágico,
que surca la tierra
de los sentimientos castos,
que sostienen la luna de tu alma,
cuando leés , bajo la luz tenue de una vela

JUAN ARÉVALO







Fuimos sombras añejadas, nuestra amor se forjó
entre las ruinas del último tango que nos vio marchar
sabiendo que ya no volveríamos.

JUAN ARÉVALO

martes, 5 de enero de 2016

 CARTAS PARA LUCIA

Lucia, el silencio se amontona como pedacitos de cielos destrozados,
como pétalos desgarrados que se desangran en la total soledad de las
continuas horas que nada les importa el sufrimiento de los otros..
Los barcos se hunden en el horizonte,el mar estalla violentamente,
golpeando sin cesar las enormes pierdas que yacen abatidas por la espuma y la sal ,
el sol está muerto , la noche emerge de sus aguas ancha y despiadada se
adueña de todo tan fácilmente.
Y qué hago yo, sentado en este banco como sí la espera fuera una espera
fructífera pensando que llegarás y me abrazarás tan tiernamente como lo hacías
y luego nos iremos a caminar tan pausadamente de la mano, riendo y sintiendo
ese gusto a vida corriendo por nuestros labios deseoso de ser degustado...Pero
que hago yo pensándote , cuando no tengo el valor suficiente para ir a tu lado,
para decirte cuanto te necesito, cuanto te extraño, que sin vos no soy nada, que
mis silencios solo a ti te pertenecen y que las nubes lloran cuando lloro yo.
Lucia, montones de nada rondan mi espació,las gaviotas picotean un pedazo
de pan que alguien les a tirado,el murmullo del tren y las campanas de la iglesia
me dicen que ya son las 8:00, me siento imbécil, no puedo retomar la vuelta mis
pies se han clavado a este lugarcito tan acogedor para mi tristeza.
¿Como hacer para vivir, sí no te tengo ? Dime, como hago para sobrellevar está
tenua existencia, que me aprisiona contra el espaldar de mi cama todas las noches
sin tregua alguna, ¿dime, como hago para seguir viviendo sin ti ?
Lucia, amor mio , mi cielo celeste , mi dulce vino fresco, mi risa y mi aliento
a chocolate, dime , ¿por donde estás, en que lugar del universo te encuentras ?
Con quien estarás jugando a los naipes, a quien le contarás tus aventuras, quien
te dirá lo qué el escritor nunca pido decirte, lo que nunca pudo escribirte, dime
que las hojas de los árboles cuando caen te sonríen y luego se vuelven poemas
en tus labios rojos...Lucia, te extraño !.

JUAN ARÉVALO

CARTAS PARA LUCIA

Lucia, el viento sopla haciendo que los barriletes de lo niños
vuelen alto, libres, a veces remolinean caen de picada y a metros del
suelo vuelven a levantar su efímero vuelo. La tierra seca de los canteros
forman pequeños dibujos, como sí fueran mapas detallando países, ciudades
y un universo imaginario de gente muda y negra como la sombras que se pierden
en la noche.
Hoy he dejado abandonadas las horas de paseo en las arenas de la playa, ya no me
quedan fuerzas mi cuerpo dolorido me pide descansar y ese fuerte olor a muerte
que invade mi ser cuando huelo las flores del jardín me inyecta de ausencias de colores
descoloridos, cruel decantación de los años, triste caminar del reloj, realidad inexorable
en la cual todos naufragamos tarde o temprano, pero no hay miedo, no le temo a la muerte
sí desde que te fuiste no soy más que un ser destinado a vagar errantemente los caminos
de la soledad hija de la muerte y hermana del olvido.
Lucia, el viento a enfurecido, los niños ya se fueron algo desencantados, es imposible
seguir remontando barriletes, pero las lágrimas ...
El asfalto de las calles se esta rompiendo, la ciudad está en decadencia , ya nadie lee ni
busca con esmeró lo que tanto buscábamos, esa forma de existencia que es amar sin rejas,
sin sistemas, sin dioses,sin fronteras, solo cuerpos desnudos sedientos uno del otro,así se
ama, de esa forma tan venal,tan real, ahora el amor se ha vuelto una estética ridícula y pasajera
ya no hay miradas ni caricias, aunque puedo ser egoísta y solo estoy recordando nuestro amor,
nuestras formas y verdades,puede que solo este delirando y no vea más allá que de ti y de mí.

J ALBERTO ARÉVALO ESCRITOR



POETAS
El mundo de los poetas,
ese misterioso jardín de plumas y palabras
que hace del corazón 
un soplar constante de suspiros místicos
y alboroza el alma con sus versos que entonan
la canción del alba,
cual llega sin prisa y con cautela
como los elfos
cautivando con sus dones de deidades,
a los que leen
solitarios y en la plenitud de la lámpara
sorda y muda
compenetrada en los mágicos vocablos
del papel...
Ese mundo de los poetas,
al cual nos entregamos sin más nada
que la espera deliciosa
de dejar nuestros corazones en cada renglones
ahí,se queda el alma explayada para siempre.
JUAN ARÉVALO
LOS AMANTES
Ella, lo acaricia suavemente
con sus manos frágiles, tibias,
él, le cuenta del mar y del crepúsculo
le dice que la ama
toma sus manos, besa sutilmente sus labios de miel,
le murmura a sus oídos
le acaricia sus cabellos, juega con ellos
¡y en ese encuentro, de miradas, el deseo se hace piel !
Él ,le desprende uno a uno los botones de su camisa
surca con sus dedos temblorosos, los contornos de su cuerpo
ella, cierra sus ojos...su cuerpo se enciende
sus deseos se reavivan,
una metamorfosis delicada y sensual hace de ella , ¡la amanta perfecta !.
Él baja con suavidad hasta la mitad del ajeno cuerpo
se vuelve explorador,
explorando cada rincón, cada luz, cada oscuridad, cada centímetro
¡haciendo de la fruta sagrada un dulce pecado !... ¡el rito ha comenzado!
Haciendo del cuerpo desnudo, un desierto húmedo y ardiente
el levanta sus ojos, mira a ella
le calma su sed .sus egoísmos. sus miedos. sus apetitos...
Ella, candente, osada juega con sus dedos , con las sabanas
las aprieta con fuerza
suspira. susurra...Sus pechos ya no le pertenecen
sus pensamientos la someten,
la vuelven sumisa a la razón del fuego
que  va quemando por dentro, la va liberando,
desglosando el alma, quitando el oxido de sus vanidades .
 Él la sigue atormentando, en las profundidades de su carnes
 muestra su don de amante perfecto...
La noche es larga. el tiempo un péndulo, el destino un misterio....
JUAN ARÉVALO
 ECOS DE AYERES
el eco de tus versos, aún suenan en mis oídos,
como si el tiempo nunca hubiera pasado,
la nube que paso de prisa ,no haya arrastrado nada
como si el zureo tierno de tus besos ,aún me siguieran despertando.
El cielo se ha despejado, pero mi piel llora  soledad
en lo profundo de mí alma, tu rostro me hiere hasta morir
y te pregunto ¿ por que te has marchado ?...¿ por que me has dejado ?
¿me ves ahora ?...tengo los ojos húmedos y el corazón destrozado...
El otro lado ...tan lejano , misterioso y absurdo,
en ese lado de sombras , de figuras abstractas de flores muertas
de arrebatados cuerpos
en donde la vida sobra y el don de la risa le es ajena,
allí me pierdo...
Me fundo con la tristeza de la muerte
y en el viento de la madrugada
te nombró...Con fervor grito tu nombre ...
Me rindo,  me dejo caer en la quietud de las mariposas sin alas,
en las horas sin minuteros
en la absurda melancolía de una vieja pared descascarara por el tiempo.

JUAN ARÉVALO


Un refugio en donde descansar de los fríos ojos
que nos miran sin entender quienes somos...Ven a este
jardín de objetos perdidos, seguro encontrarás lo que
ayer has perdido, todo se encuentra en este lugar , todo
se vuelve real, no es mentira , tus deseos cobran vida,
tus palabras se vuelven visibles, cada letra va formando
tu vida, la noche y el día se funden en una eternidad
efímera, aunque suene loco y chistoso,este refugio no es
más que tu otro yo, tu otra verdad, tu otra vida escondida
bajo tu piel.

El reloj no es más que un viejo sentimiento que vuelve
a buscar lo que le pertenece,siéntate en está silla blanca,
deja que las puertas se habrán, cada una de ellas contienen un cofre
los cuales guardan tus latidos, esos que hace unas horas te pertenecían,
tu corazón solo es una caracola gimiendo en la soledad del mar
de lágrimas en el cual naufragas cuando la soledad se aferra a tu cuerpo
desnudo...

Las manos del olvido acarician tu rostro, mariposas verdes revolotean
frente tuyo, cajas amontonadas unas sobre otras, como cuales sentimientos
vejados por los rojos labios del deseo mutilador de sueños, libros de hojas
blancas sin renglones listo para escribir tu historia..

JUAN ARÉVALO


Un universo psicodélico en donde todo parece real
pero nada lo es..Ten cuidado el piso se mueve, la radio
no es más que una psiquiatra embustera, las escaleras
son de papel, sus escalones frágiles como las lágrimas
del viejo bufón que muere en un triste rincón ignorado
por los trajes y las corbatas..Mira que la lupa espía
dentro de tu ser, nunca podrás engañarla, tu alma
ahora nos pertenece...Bienvenida a mi mundo de retazos.

Las imagenes van y vienen, el silencio se apodera de tu asombro
ya no puedes detener el tiempo, las agujas del reloj retroceden , desglosando
los sentidos, una melodía penetra tu piel,rostros fantasmales
traspasan las paredes, no pidas perdón, ya es tarde para suplicas,
solo ríe y déjate llevar por la irracionalidad...

Ya  no hay dudas, el mundo se ha vuelto un pequeño juego de recortes
de revistas, cada figura en él representa un sentir, diáfano carrusel de esperanzas,
siluetas deformes estiran sus manos, sus voces huecas y delirantes se tornan
jaurías hambrientas, la verdad se doblega con pequeñas casas de muñecas en donde
la lluvia nace de las ventanas inundando las calles que se pierden entre las profundas aguas
de tus inocentes ojos grises..

JUAN ARÉVALO



lunes, 4 de enero de 2016



Nunca supo que hacer con sus heridas, sus lágrimas bañaban su cuerpo,
el dolor la consumía día a día,su piel había envejecido, las flores marchitaban a su paso,
la tristeza que emanaba su andar, se sentía en los ajenos cuerpos consumiéndolos como a ella misma.

Una noche mientras leía un viejo libro de hechizos, al cual amaba profundamente,
una voz le hablo a los oídos

-- Tienes el don de la magia, usa el cofre, en él están todas las respuestas--

Luego la voz callo para siempre.

Algo confundida, cerro el viejo libro y busco entre los rincones de la habitación
aquel cofre que jamás nunca había visto.
Sus ojos preso del dolor, humedecidos por la pena y la soledad se perdían en las
obscuridades más hirientes de los rincones tratando de dar al fin con el objeto anhelado.
Cuando al fin se estaba por rendir en su búsqueda, diciéndose a sí misma que todo era un
engaño que su mente le jugaba, vio una tenue luz que  se filtraba por un pequeño hueco
que había en la pared justo al ras del piso, se arrodilló y con
sus manos extrajo aquel cofre tan buscado, maravillada por su tesoro , sonrío, hacía tiempo que no lo hacía. Una extraña sensación se apodero de su cuerpo, sus ojos brillaron ,su piel rejuveneció,
las cicatrices desaparecieron al igual que su tristeza, todo parecía un sueño de hadas,
un cuento mágico, un hechizo salido de un viejo libro.

JUAN ARÉVALO





Lunes, el sol se filtra por las rendijas de mi ventana, antes de que suene
el despertador ya estoy levantado, la pava en la cocina  lista para el mate,
Sultán mi perro juega en el patio con una pelota de tenis, la muerde la suelta la vuelve a morder,
mueve su cola, parece un niño...Hoy tengo franco, el día parece será caluroso
los pájaros cantan, el camión de los residuos está parado frente de casa, miro la
hora 7 : 15 y nada por hacer, la casa ya está limpia y acomodada,creo mí aburrimiento empezará temprano, más temprano que de costumbre...

J ALBERTO ARÉVALO ESCRITOR


domingo, 3 de enero de 2016

Mis sentimientos son simples, tontos , a veces ridículos
y otras totalmente horribles.Nada dicen, nunca dijeron
algo,me avergüenzo de muchos, me duele haberlos sentidos,
me desconozco en ellos, me desfiguro sangro profundamente
cuando los pienso, me siento insignificante, una lágrima en el diluvio,
un grano de arena en la playa, una hoja seca muriendo en el cordón de la vereda.

J ALBERTO ARÉVALO ESCRITOR



Todo parecía estar bien, la casa  pintada de azul
el jardín muy bien cuidado, las rosas danzaban sutilmente 
al compás del viento, el cesped resplandecía en un verde
cautivador el cual se adueñaba de todo un inmenso patio,
la piscina orgullosamente reflejaba el agua cristalina que
suavemente mecía un minúsculo barco de plástico, un camino
de lajas negras llevaba a un gran ventanal en donde unas cortinas
azules se bamboleaban plácidamente., dentro de la sala
una joven leía recostada sobre un enorme sillón, sus pies
desnudos uno sobre el otro acariciaban el aire fresco que 
entraba por el ventanal. De pronto una sombra atraviesa 
la sala , la joven sigue leyendo, suena el teléfono, la joven
cierra su libro y desaparece.

JUAN ARÉVALO