jueves, 31 de diciembre de 2015
Esta tierra desconocida
en la cual me pierdo, sus anchas calles
sus árboles desnudos, sus veredas sin jardines, sin flores
En esta tierra de frías noches ,
de arraigadas tristezas, de sueños asesinados
por la inseguridad de los que temen reír
ante los espectros invisibles
creados por sus propias mentes desquiciadas
que se hunden en el barro de lo inmoral
ante la atenta mirada del elegante burgués
cazador de elefantes.
No puedo conjugar el verbo amar
más está prohibido sentir, desear, gozar
sentir el aliento a vino avinagrado que deja el deseo
de la muerte naciendo en los vientres
que enredados se anudan y desangran en desenfrenados
vaivenes, la piel sudorosa y el gemir de los cuerpos
no esta permitido,
la sensibilidad se desgarra en lágrimas mudas,
en silencios rotos por la gilet que cruza las venas
del amante castigado,
desterrado a las catapungas del dolor más bestial.
En esta tierra de sombras
de soles muertos, de niños malditos,
de sentimientos fríos, de miradas ausentes
y delirantes operas de perros hambrientos, aullando bajo la luna
sin brillo, pálida y gélida como las almas de los
vagabundos que recogen migajas
de los bebederos secos y mugrientos
que adornan las desoladas plazas de la ciudad.
Esta tierra desconocida
me abraza me como cual madre abraza a su hijo recien nacido
y me amamanta con su soledad hasta volverme parte suya
así, como la noche se adueña del jilguero muerto
que se pudre entre las rosas negras del olvido.
J ALBERTO ARÉVALO ESCRITOR
TORMENTA
Una lluvia que da miedo, truenos, rayos pareciera el fin del mundo,
las calles inundadas , aturden el repiquetear de las gotas sobre las chapas
, sí hasta la luz se cortó como aquella vez . El perro duerme tranquilamente
sobre el almohadón, dicen que los animales no sueñan,¡ que no van
a soñar sí pareciera que ríe entre dormido ! Su cola se mueve de acá para allá
como si fuera un péndulo.
Que lluvia, como cuando esa noche, te acuerdas, esa noche en la cual , bueno
para qué volver a ese momento...
Pero es cierto que cae agua ,sí ya me estoy poniendo nervioso,el patio se está
volviendo un pequeño río o lago como quieras decirle, el vecino del frente
esta arriba del techo, manipula unas chapas , su gorra se le vuela, sí hasta
se ve gracioso aunque no lo sea, los árboles se bambolean como si fueran a caerse
se ha levantado viento, los cables se chocan entre sí,los vidrios de las ventanas
cimbran, ¡ la pucha ! que se ha levantado viento, como aquella noche.
El cielo totalmente negro, una pintura de un solo color,abismo incipiente
se torna la ciudad,la lluvia no deja ver nada, hace calor y la luz no llega, y yo con solo
una vela, una sola, encima ya no me quedan cigarrillos, la ansiedad va creciendo
y tengo miedo, como esa noche, te acuerdas, la lluvia el viento, las velas y esa voz
gritando, pero mejor no recordar, mejor pensar en otra cosa aunque sea difícil,
sí al menos estuvieras ahora, seguro que unos mates, como esa noche,
recuerdas, esa intensa furia con la que azotaba el viento y la lluvia y esa llamada de auxilio
y esa...¡ Mejor pensar en otra cosa, aunque estas horas son un calco de aquellas...
J ALBERTO ARÉVALO ESCRITOR
Mi mundo sin ti no es más que sombras
no es más que aguas impuras,
que silencios instigadores.
El dolor y la muerte
proceden a mutilar mis entrañas,
sabios y perversos
los pensamientos me liberan...
Mi cuerpo yace en las tinieblas
mi memoria retorna a su casta semilla
mis ojos enceguecidos
van buscando tu don de gloriosa
aunque me pierda en las espinas del mal
siempre estaré muriendo para nacer
entre tus brazos de bien amada , amante mía.
JUAN ARÉVALO
Un día soñé que soñaba, y te veía libre, corriendo por praderas desnuda de ropas y de tiempo, angelical, hermosa...Te veía y mis ojos se humedecían un sentimiento extraño me invadía , era de tarde el silencio nos hacía más uno, más piel, más todo...Luego un miedo cubrió mí piel y la tarde se torno un rojo crepúsculo , y la luna nunca salió... Tú ya no corrías, solo me mirabas y un sutil viento jugaba con tus cabellos...Quise decirte , no sé que cosa pero las palabras se anudaron en mi garganta y mis lágrimas se volvieron caricias de pétalos muertos rosando las mejillas del tiempo que nunca fue...Luego de unos minutos, el crepúsculo se volvió un intenso mar azul en donde ambos naufragamos y una vez en la profundidad nos dimos cuenta de que la vida ya nos había abandonado, tu rostro envejeció y mis manos temblaron mientras peces y estrellas marinas jugaban con las tristezas que dejábamos...Cuando me desperté sentí el último sonar de unas campanas y el llanto triste de la madrugada que moría en un aguacero
miércoles, 30 de diciembre de 2015
El camino se inicia una vez más
tus pasos van junto a los míos
el cielo se ha vuelto gris
tus ojos lloran, ya no quieres seguir
te han engañado demasiado,
ya no crees en nadie, ya no les crees.
Ahora caminas junto a mí lado,
te desangras, mientras el camino
se va cubriendo de hierbas,
las flores ya no danzan con el viento
ni las palabras huelen como antes,
el corazón se muere, tu risa se ha vuelto
un mueca absurda,
ya no quieres sentir el mentiroso aliento en tu rostro,
ni la gélida caricia del impiadoso verdugo
que va envolviendo tu piel, de silencios, ausencias y olvidos,
ya no le temes a las sombras,
ni a los muertos que gimen bajo tus descalzos pies.
J Alberto Arévalo Escritor
martes, 29 de diciembre de 2015
lunes, 28 de diciembre de 2015
Este invierno no quiere irse, esta aferrado a esta parte de la ciudad
sí hasta con saña penetra las casas, por las rendijas de las ventas, por debajo
de la puerta , por el ventiluz del baño, por cualquier agujero que encuentra,
penetra y lastima la piel haciendo que el cuerpo tiemble, sí hasta la mirada
se congela...
Te acuerdas de aquel día en que nevó y salimos a jugar , sí parecíamos
niños vestidos de blanco, la nieve nos iba vistiendo lentamente , tú reías
me aventabas volitas de nieve y corrías por el patio y yo detrás tuyo tropezándome
con las flores que caían pesadamente por la nieve acumulada en sus pétalos
como cuerpos agonizantes muriendo sin que nadie repare en su infinito dolor
de flores ignoradas,pero para ser sincero , nunca había nevado, todos estábamos idiotizados
por esa lluvia blanca de copos desiguales y fríos, fríos como tus labios lo están ahora .
¡ Pero la pucha !..Sí que hace frío,la gente camina apresurada como sí el tiempo nunca
les alcanzara,como sí pudieran ganarle a las agujas del reloj,en resumen la vida agazapada
los observa en silencio lejana, melancólica..
Hoy leí un cuento que me fascinó , hablaba de una luz al final de un callejón y una
cuerda esperando , no sé porque pero sentí el dolor de la protagonista así como sentí
el dolor tuyo el día que llorando me dijiste cuanto me amabas, claro después de un tiempo
tarde como siempre ,entendí por que el llanto.
JUAN ARÉVALO
Te fuiste por esas calles cubiertas de hojas muertas
con tu rostro en lágrimas y la promesa de no volver ,
la ciudad dormía, nadie nos vio.
Un silencio envolvía nuestras almas, el pensamiento
nace de ellas,por lo tanto nada teníamos en la mente.
Y que importa que no sepa escribir, y que importa
que no sepa enhebrar palabras, y que importa que
sea tan solo un niño berrinchudo, sí cuando te miro
las palabras me surgen como agua de manantial
y solas se van enhebrando como hilo por el ojo
de la aguja y los berrinches se tornan susurros y
caricias suaves y sinceras...
Pero ya no volviste , y yo aún estoy parado en medio
de la calle viéndote como te alejabas,claro ahora no soy
un niño ...
viernes, 25 de diciembre de 2015
Un día fui a buscar el sol entre las negras nubes
que cubrían tus ojos y me detuvo el suave aliento
de tus labios. Me preguntaste el porqué de mi tristeza,
luego me sonreíste como sí la vida ya no te perteneciera,
inciensos perfumaban el momento, el humo emergía
de sus cuerpos a medida que iban muriendo...
JUAN ARÉVALO
jueves, 24 de diciembre de 2015
Quién sabe si fuiste real,
solo sé que te sentí en mí piel,
aunque no hayas despertado a mi lado,
ni hayas dejado
el color rojo de tus labios en los míos,
sé que te sentí,
mi cuerpo absorbió tu sudor,
y los sentidos
se multiplicaron en lunas de verano
como pupilas
brillando en medio del silencio
eterno del deseo
manipulado por la ausencia de la espera..
JUAN ARÉVALo
Lucia, ayer vi como los niños corrían desnudos por la casa,
montaban sobre caballos invisibles como pequeños caballeros
cubiertos de armaduras, espadas y sueños...
Quise abrazar sus risas, seguir sus pasos, no pude,
se esfumaban como sombras, el recuerdo se burlaba cruelmente de mi una vez más. Lucia, esa noche cuando bajábamos la colina,
tu hermosa cabellera negra jugaba con tu espalda,
tu cuerpo destellaba silencios, las flores despertaron para bañarte de sus aromas...
¿Amor?, hoy me pareció verte abordar el tren, dos maletas aferradas a un viaje,
tu figura blanca como la porcelana buscaba ansiosa el número de asiento en el pasillo,
mi corazón se rompía en mil pedazos, no pude más y bajé en la siguiente estación,
caminé hasta la plaza central, me detuve junto al bebedero y lloré desconsoladamente
como un niño cuando suelta la mano de su madre y se siente atrapado en un mundo desconocido...
LIZ CIELO
JUAN ARÉVALO
montaban sobre caballos invisibles como pequeños caballeros
cubiertos de armaduras, espadas y sueños...
Quise abrazar sus risas, seguir sus pasos, no pude,
se esfumaban como sombras, el recuerdo se burlaba cruelmente de mi una vez más. Lucia, esa noche cuando bajábamos la colina,
tu hermosa cabellera negra jugaba con tu espalda,
tu cuerpo destellaba silencios, las flores despertaron para bañarte de sus aromas...
¿Amor?, hoy me pareció verte abordar el tren, dos maletas aferradas a un viaje,
tu figura blanca como la porcelana buscaba ansiosa el número de asiento en el pasillo,
mi corazón se rompía en mil pedazos, no pude más y bajé en la siguiente estación,
caminé hasta la plaza central, me detuve junto al bebedero y lloré desconsoladamente
como un niño cuando suelta la mano de su madre y se siente atrapado en un mundo desconocido...
LIZ CIELO
JUAN ARÉVALO
Camino sin querer llegar a ningún lado,
perdido en laberintos de nostalgias,
escribo tu nombre en el vacío de
mis horas,
que no son más que nubes
arrastradas por el viento,
muriendo en la soledad de la nada misma
que cubre mí ser desde tu partida..
Las calles apenas iluminadas
se muestran más obscuras,
más negras, más frías como sí las sombras durmieran
sobre ellas ,
ancladas infinitamente en el áspero cuerpo
sometido a los caprichosos caminantes,
que diariamente las pisotean,
sin culpas , sin ningún tipo de reproches.
JUAN ARÉVALO
miércoles, 23 de diciembre de 2015
Las palabras sonaron huecas, el silencio se adueño del momento
el teléfono nunca sonó, un lágrima rodó por las mejillas,
una muñeca de trapo tirada en medio la cama toda destrozada,
una promesa jamás cumplida y un corazón apresado por el dolor.
Una pequeña caja de sorpresa olvidada para siempre dentro del placar,
una piel cubierta de cicatrices algunas de ellas sangran todavía,
una fotografía desangrándose en el cesto de basura
y un anillo de compromiso enterrado para siempre bajo las cenizas del fracaso.
JUAN ARÉVALO.
No puedo dejar de sentir tus caricias ,
tu cuerpo desnudo aferrado al mio
en un destellar infinito de quejas y ausencias,
siluetas desenvolviendo el tiempo,
retrocediendo las horas,como pintor pintando el pasado,
perpetuando en su lienzo,
el momento exacto de la copulación entre la vida y la muerte .
JUAN ARÉVALO
EL ÚLTIMO BAILE
Un tango suena, en la pista de baile
los bailarines sensualmente siguen el ritmo,
él, elegantemente vestido,
traje,pañuelo en su cuello, un negro sombrero,
tomándole la cintura,mientras mira fijamente sus ojos
la lleva la trae,la envuelve con su aliento
la aprieta contra su pecho,la ama en la melodía
melancólica del bandoneón...
Ella, hermosa ,su rostro redondeado,
los contornos de sus labios se desangran en un rojo carmesí,
sus ojos, dos lunas apresando el infinito brillo
de la noche embriagada de ausencias,
sus piernas,siguen sutilmente cada nota de la guitarra,
envueltas en un negro y ajustado vestido,
con un enorme tajo que deja al descubierto,
el erotismo innato que guarda la piel...
La orquesta van hilando gotas de sueños,
de misterios y olvidos,
amores perdidos,calles fundidas en olores rancios,
naipes marcados,licores y barrios muertos,
atrapados en las redes invisibles del recuerdo.
Un tango que suena, la noche perdida en el humo
y la espera dolorosa del ayer .
JUAN RÉVALO
martes, 22 de diciembre de 2015

Un cuerpo caminado sobre sí mismo, un bosque tenebroso
y el silencio de la muerte persiguiéndolo sigilosamente.
Un frío recorre los cuerpos desnudos de los árboles
que miran la melancólica figura que se va perdiendo en las sombras de las
profundidades
Un umbral a lo desconocido , un tiempo que retorna a los principios,
réprobos que vagan infinitamente por el sendero de lágrimas...
Un recuerdo perdido
vagando en los laberintos del pasado
sometidos a los embates del silencio
llora y maldice,
mutilado de memoria solo se vuelve
sombra atrapada,
en un eco infinito de incertidumbres..
No tengo tiempo,
no soy de acá ni soy de allá,
no tengo cuerpo no tengo alma
ni tengo el silencio de los muertos...
Un umbral a lo desconocido , un tiempo que retorna a los principios,
réprobos que vagan infinitamente por el sendero de lágrimas...
Un recuerdo perdido
vagando en los laberintos del pasado
sometidos a los embates del silencio
llora y maldice,
mutilado de memoria solo se vuelve
sombra atrapada,
en un eco infinito de incertidumbres..
No tengo tiempo,
no soy de acá ni soy de allá,
no tengo cuerpo no tengo alma
ni tengo el silencio de los muertos...

La niña siente como un gran monstruo la asecha,
el miedo la envuelve , su llanto se escucha en todo el zoológico,
una sombra se abalanza sobre ellos, unos brazos se estiran y una voz
que se escucha, -- solo es un pinguino mi amor -- dice la madre
Dos actores en un gran circo de mediocridades,
uno es un pobre animal sin más nada que su pelaje
atrapado entre el día y la noche , el cual implora
ser abrazado.El otro, una indefensa niña
que solo tiene inocencia y ternura acompañada por una dulce
y despiadada sonrisa.
Las risas de los ingenuos
y el miedo de los sin almas,
la vida se nutre de los dos
y la muerte se alimenta del vacío
que crece dentro del abismo
del destierro gradual del tiempo.
Dos amigos que se divierten
se alimentan de ellos mismo,
se vuelven inseparables,
él abre sus alas , ella se deja
llevar y juntos surcan
eternidades a través de una sonrisa
LA TUMBA
Esa imagen que me persigue , me acosa , me lleva a lo profundo de la obscuridad
sin yo poder hacer nada. Cada día es más sanguínea , su silencioso dolor traspasa mí carne
mí piel se hincha se desprende como hiedra seca muriendo al sol.
No puedo separarme de ella, es mi sombra dentro de la sombra, me juzga
me acota a su mundo de dolor y me absorbe de a poco.Creo que mis huesos
ya estan visibles.Ayer comprendí que mi vida había terminado cuando
el sepulturero removió la tierra que me cubre.
JUAN ARÉVALO
Los lunes se paseaba por frente de su casa
era el único día en que estaba libre, su trabajo
no le dejaba en paz , excepto los lunes. Ella
lo veía desde su ventana,sabía que él la amaba
aunque estuviera casada.Una mañana de lunes
se encontraron por casualidad en un supermercado
él compraba una soda ella frutas y verduras, sus miradas
se cruzaron, por un segundo el universo les peso,
se sintieron débiles, se sintieron atraídos,él
hacía mucho tiempo que no sentía esa sensación,
ella habituada a la rutina de casada había olvidado
lo que era morir y revivir en un segundo.
JUAN ARÉVALO.
domingo, 20 de diciembre de 2015
Dos almas que se funden en un solo ser
una sola vida , un solo amanecer
caricias impregnadas en la suave y delicada piel
Un sentimiento forjado en el corazón
que va explorando minuciosamente el cuerpo deseado
ofuscado y amordazado, el destino a sido apresado
por las fauces impiadosas del amor...
Dos incandescentes cuerpos
se funden en un solo ser,
una sola vida, un solo amanecer,
caricias que hieren la suave y delicada piel
dejando profundas cicatrices
Un sentimiento forjado en el corazón
que va explorando minuciosamente el cuerpo deseado,
ofuscado y amordazado. El destino a sido apresado
por las fauces impiadosas del amor...
JUAN ARÉVALO
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El amor surge de sus labios
de su piel humedecida oliendo a lirios encantados
de sus manos acariciando las mías
de las lunas que brillan en su mirar
del sediento vaivén de su vientre rompiendo el silencio...
JUAN ARÉVALO
CARTAS PARA LUCIA
EL ENCUENTRO
Tú estabas debajo de aquel árbol aún recuerdo tu sombrero amarillo de paja, los anteojos negros de sol y el libro sobre tus rodillas...
Ah, Lucia, el aroma a flores emanaba de tu piel, el viento a penas soplaba, la ruta nunca dijo nada, su silencio nos cobijó, hasta creo qué el reloj se detuvo y las horas se perdieron entre las hojas verdes de aquel viejo y enorme abeto.
2
Pero qué haces? Siempre espiando al mundo por la rendija de una vieja y oxidada alcancía de lata, es por eso que te amo con locura, tus locas ocurrencias me divierten, me hacen reír tanto que a veces, cuando vuelvo en sí, mis ojos parecieran que hubiesen llorado desconsoladamente.
Dime mujer, cuándo has empezado hacer las maletas, vi que ya
tienes todo guardado, dije la noche en que estabas decidida a marcharte...
3
En las veredas borrachos, torpes, reíamos y cantábamos bajo la lluvia fría de aquel interminable invierno...
Las marquesinas iluminaban nuestra melancolía mientras colectivos llenos vomitaban almas.
Las calles inundadas, las bocacalles rebalsaban en efímeras burbujas... Tú hacías el amor con la lluvia ignorando al mundo, ignorando el dolor, sumergida en la madrugada danzabas al compás de las gotas que sensualmente besaban tu cuerpo...
Enamorado del croar de las ranas me detuve a escuchar, aquel coro infinito...
4
EL ENCUENTRO
Tú estabas debajo de aquel árbol aún recuerdo tu sombrero amarillo de paja, los anteojos negros de sol y el libro sobre tus rodillas...
Ah, Lucia, el aroma a flores emanaba de tu piel, el viento a penas soplaba, la ruta nunca dijo nada, su silencio nos cobijó, hasta creo qué el reloj se detuvo y las horas se perdieron entre las hojas verdes de aquel viejo y enorme abeto.
2
Pero qué haces? Siempre espiando al mundo por la rendija de una vieja y oxidada alcancía de lata, es por eso que te amo con locura, tus locas ocurrencias me divierten, me hacen reír tanto que a veces, cuando vuelvo en sí, mis ojos parecieran que hubiesen llorado desconsoladamente.
Dime mujer, cuándo has empezado hacer las maletas, vi que ya
tienes todo guardado, dije la noche en que estabas decidida a marcharte...
3
En las veredas borrachos, torpes, reíamos y cantábamos bajo la lluvia fría de aquel interminable invierno...
Las marquesinas iluminaban nuestra melancolía mientras colectivos llenos vomitaban almas.
Las calles inundadas, las bocacalles rebalsaban en efímeras burbujas... Tú hacías el amor con la lluvia ignorando al mundo, ignorando el dolor, sumergida en la madrugada danzabas al compás de las gotas que sensualmente besaban tu cuerpo...
Enamorado del croar de las ranas me detuve a escuchar, aquel coro infinito...
4
Tus rojos labios, recorren mi pecho, tu suave piel blanca como la nieva, pero ardiente como brazas
se adueñan de mis sentidos...Tus piernas se anudan a mi vientre, aprisionándolo, llevándolo adentro tuyo, conteniéndolo cómo se contienen las mareas bajo la luna llena...
Mujer, me haces el amor tan dulcemente que me hiere el roce de tu piel, mi miembro se pierde entre los labios de tu vagina, tu rostro se metamorfosea dejando escapar el goce en gemidos y suspiros....Te dejas ir, te mueres lentamente bañada en sudores...
Amor, el invierno es realmente frío, los paseantes visten de gorros, guantes, bufandas y en sus ojos la vida parece detenerse...
6
Ya deja de pensar, no busques dilemas en donde no lo hay.
Observa la luna, mirá como se asoma entre los edificios, se muestra desnuda ...
Deja que el odio se deshaga entre el vino y el humo del cigarrillo. Sé que no te gusta el gentío, que prefieres el silencio de la casa, antes que el tumulto. Las falsedades no te asientan bien...Te conozco, conozco tu mirada.
Amor, las calles mugrientas huelen a vino barato, las paredes descascaradas de las olvidadas casas lastiman el paisaje...Olvídalos, amor y abrázame fuerte, ayúdame a entender
Observa la luna, mirá como se asoma entre los edificios, se muestra desnuda ...
Deja que el odio se deshaga entre el vino y el humo del cigarrillo. Sé que no te gusta el gentío, que prefieres el silencio de la casa, antes que el tumulto. Las falsedades no te asientan bien...Te conozco, conozco tu mirada.
Amor, las calles mugrientas huelen a vino barato, las paredes descascaradas de las olvidadas casas lastiman el paisaje...Olvídalos, amor y abrázame fuerte, ayúdame a entender
a esos niños que juegan bajo las farolas de la plaza, sin detenerse a pensar en rutinas ni banalidades...
JUAN ARÉVALO
Un día de sol, los pájaros cantan, domingo de primavera
frágil haz de luz que traspasa la ventana,
invisibles manos acariciando la piel, entibiando el alma.
Silencios reposando sobre el polvo de los muebles,
cuerpos inmóviles, arraigados a una monotonía infinita,
dan vueltas las aspas del viejo molino,
un reservorio que se llena, rebalsando sueños muertos,
desgarradas y mutiladas esperas,
inerte reloj que yace olvidado en el frío rincón del ayer
melancólico hilar de recuerdos .
JUAN ARÉVALO
sábado, 19 de diciembre de 2015
Laberintos bajo la ciudad, calles que se cruzan,
encrucijadas donde la vida y la muerte juegan cartas,
sanguíneas rutas subterráneas, desconocidos habitantes
moran en las oscuridades.
Habituales ritos se llevan a cabo, murgas alocadas llevan
el ritmo de las cloacas,cuerpos semidesnudos se balancean
unos sobre otros,epilépticamente se retuercen y gritan,
sombras emergen de las rejillas y bocacalles ,
fétidos olores la perfuman,son los que viven bajo
la ciudad ...
JUAN ARÉVALO
CARTAS PARA LUCIA
Ya no puedo estar lejos de vos, el aroma de tu perfume me llega de todas partes, me aferra a tu suavidad y me arrastra hacía tu cuerpo volviéndome apresar como antes. ¡No!, puedo estar lejos de vos. Miro a los costados, no veo más que lugares visitados por nosotros cuando éramos jóvenes, la esquina, el café, la plaza, la catedral y la vieja estación de trenes que hoy es tan solo una melancólica ruina, que hiere profundamente, que es difícil no dejar una lágrima. ¿Te acuerdas cuando en aquel viejo coche nos desvestimos apresuradamente e hicimos el amor? Qué tontos, qué manera de hacerlo, tú en el asiento trasero te reías, noté un miedo acompañado de un pequeño temblequeo, te sujeté fuertemente con mis brazos, mientras iba entrando dentro tuyo, lloraste, por primera vez me di cuenta de cual frágil eras. Que libres y apresados éramos, la facultad, esa sensación de cambiar el mundo, poetas que se iban dando a conocer, revoluciones, sueños que encendían la piel, la primera marcha, las primeras corridas, el amor y el silencio de las miradas cuando todo parecía perdido, la cabeza apoyada contra la ventana mirando el viento, la lluvia, sintiendo el dolor de la ausencia, pero al otro día una esperanza nueva renacía y los silencios se volvían acelerados murmullos, los rostros volvían a reír, el mundo estaba cambiando, es cierto, tú y yo algo teníamos que ver. Ahora lejos de aquel tiempo un tango se escucha, su letra habla de una mujer que se fue a buscar otros horizontes y que un día regresó vencida, avejentada, la escuchó, me quitó los anteojos, refregó mis ojos. —¡La pucha que te extraño !,— me vuelvo a colocar los anteojos, prendo un cigarrillo, doy una pitada, exhalo profundamente el humo, me muerdo los labios y lentamente retomo el camino, el humo del cigarrillo me da de lleno en el rostro como una nube gris que se va deshaciendo, al igual que la ciudad que conocimos. JUAN ARÉVALO
Ya no puedo estar lejos de vos, el aroma de tu perfume me llega de todas partes, me aferra a tu suavidad y me arrastra hacía tu cuerpo volviéndome apresar como antes. ¡No!, puedo estar lejos de vos. Miro a los costados, no veo más que lugares visitados por nosotros cuando éramos jóvenes, la esquina, el café, la plaza, la catedral y la vieja estación de trenes que hoy es tan solo una melancólica ruina, que hiere profundamente, que es difícil no dejar una lágrima. ¿Te acuerdas cuando en aquel viejo coche nos desvestimos apresuradamente e hicimos el amor? Qué tontos, qué manera de hacerlo, tú en el asiento trasero te reías, noté un miedo acompañado de un pequeño temblequeo, te sujeté fuertemente con mis brazos, mientras iba entrando dentro tuyo, lloraste, por primera vez me di cuenta de cual frágil eras. Que libres y apresados éramos, la facultad, esa sensación de cambiar el mundo, poetas que se iban dando a conocer, revoluciones, sueños que encendían la piel, la primera marcha, las primeras corridas, el amor y el silencio de las miradas cuando todo parecía perdido, la cabeza apoyada contra la ventana mirando el viento, la lluvia, sintiendo el dolor de la ausencia, pero al otro día una esperanza nueva renacía y los silencios se volvían acelerados murmullos, los rostros volvían a reír, el mundo estaba cambiando, es cierto, tú y yo algo teníamos que ver. Ahora lejos de aquel tiempo un tango se escucha, su letra habla de una mujer que se fue a buscar otros horizontes y que un día regresó vencida, avejentada, la escuchó, me quitó los anteojos, refregó mis ojos. —¡La pucha que te extraño !,— me vuelvo a colocar los anteojos, prendo un cigarrillo, doy una pitada, exhalo profundamente el humo, me muerdo los labios y lentamente retomo el camino, el humo del cigarrillo me da de lleno en el rostro como una nube gris que se va deshaciendo, al igual que la ciudad que conocimos. JUAN ARÉVALO
viernes, 18 de diciembre de 2015

Parada en el filo del precipicio ,
puedo ver el alma de los que ayer
fueron y hoy ya no son ...
Una luz cruza el cielo , mis manos atrás de mi
cuerpo contienen el miedo ,
cierro los ojos y me entrego al vacío , mis alas
se abren ya no tengo a volar...
Un fuerte viento y la vida vuela
como granos de arena ,
la noche iluminada por una fugaz estrella
la inmensidad frente mío
y el silencio infinito de los muertos
profunda obscuridad
atenazando los recuerdos en la desnuda piel..
Ya no tengo el tiempo, la rosa que ayer perfumaba
mi hogar se ha marchitado. Ahora solo soy un
cuerpo avejentado surcando los caminos del olvido,
me hiere la obscuridad que habita dentro mio,
solo un haz de luz se filtra por mis ojos dejando
ver las lágrimas acumuladas que nunca pudieron fluir..
Siento el alma desprenderse de mi cuerpo
mis ojos no quieren mirar , mi corazón se congela
la locura de la existencia me consume...

SOLEAD
Me he vuelto la soledad
que vaga dentro de la nada
buscando entre los olvidos
aquellos caminos
qué alguna vez juntos recorrimos.
La ausencia de tus caricias
han hecho de mi piel fría corteza
rasgada por los rasguños del tiempo.
Impiadosas las horas se multiplican
en infinitas formas desconocidas
me abrazan y me arrastran a las ruinas.
Lágrimas mudas brotan de mis ojos,
desterrado de del mundo de las palabras
me exilio en el universo de las almas rotas.
Un abismo de miradas muertas
infinita tristeza , dolor eterno desgarrando
las arenas del destino ...
Me hiere el cielo gris ,
que surca este inmenso mar de sueños rotos
donde las aves marinas
se desangran sobre las mustias aguas de mis ayeres.
JUAN ARÉVALO

Una tregua entre tú y yo
déjame que te cuente lo que siempre quisiste que te contara.
Miremos el eclipse , las horas se atenazan
a nuestros cuerpos , tu aliento y el mio
la vieja cascada fresca que recorre tu boca ,
¡ Fresca y vieja cascada en la cual bebo calmando la sed !!.
La carne se desgarra bajo las estrellas sin brillo
te amo aunque no parezca , te necesito aunque no me sientas...
El amor se evapora en nuestras manos
no quiero verte desnuda ,
solo quiero que me abraces y me digas que me amas
no importa que la lluvia de tus ojos despinte el maquillaje
y corra por tus mejillas libre y lentamente....
El eclipse ha terminado ,
una sutil briza se levanta , lo que fue ya no lo es
una guitarra entona melancólicas melodías qué se pierden en la lejanía
el besa su frente , acaricia sus labios bebe el color de sus ojos,
le sonríe , y le dice --Soy el visionario ,dame tu mano--
una música celestial los envuelve , la vida se desvanece al unisono
la guitarra calla...
JUAN ARÉVALO

AUTOESTIMA
Soy una sombra que el tiempo ha olvidado
no tengo forma, tampoco tengo alma
pero hay algo que no entiendo ,¿ por que siento ?
por que los días me hacen largos , sin formas
al igual que yo.
Sé que estoy vacío ,encerrado
en este lugar, en esta obscuridad , en este sentimiento
que me aferra a la vida , soy una lágrima que rueda
en las mejillas de la nada ¿ o tú me ves ?.
Mira, estiro mis manos , ahí algo en ellas , creo se llama corazón
lo he encontrado está mañana, estaba pegado a mí ,
sentí un movimiento extraño, un dolor me invadió
sentí una rara humedad en mis ojos, y aquel ajetreo
se fue diluyendo por todo mí cuerpo , hasta pude ver un liquido
rojo fluir por las lineas que hacen las sombras en las que habito.
Mira mis dedos , tienen el dolor de los ausentes
¡no me digas qué no me entiendes ! El silencio de la piel
está en las caricias sin tacto , esta en mi agonía , en tú sensibilidad.
Mírame , siente mi desquiciado amor , mira como llora la flor
aunque no tengas formas al igual qué yo , sé que sientes
y buscas entre la gente que alguien te sonría , qué alguien
reparé en ti...
Pero mira, antes de qué te alejes , déjame enseñarte este trozo de carne
tómalo , haz con él lo qué más te plazca , tú aún eres visible , mañana
cuando despiertes recuérdame , no me olvides , soy tu autoestima.
JUAN ARÉVALO

Tengo un corazón que solo funciona a base de tus besos
cada parte en él son eslabones fríos que cobran vida
cuando tú lo tomas .
Cada sentido es un engranaje, cada engranaje
es un olvido , un presente y un pasado .
Todos se revelan cuando tus labios reposan en lo míos , todo cobra
vida y la fría maquinaría comienza a mover sus piezas
cada trozo de carne recobra los movimientos ,
en medio de la iris las pupilas en donde el brillo renace.
El negro qué cubre el corazón el cual habita dentro mío
trasmuta en un rojo fuego y mi manos buscan las tuyas
mientras afuera, en las veredas las hojas caen cubriendo
la tierra de colores que marchitan en horas silenciosamente.
JUAN ARÉVALO

El muerde su cuello, ella se deja llevar, el rito ha comenzado, la piel saborea el sudor, las aguas del impetuosa mar corren por sus venas, ya no existen limites, el umbral de lo prohibido fue traspasado, él lame sus pechos, el vértigo se acelera, sus labios se humedecen... Un aire incandescente y el gélido mirar de la maga de bronce que está frente a ellos,
muda testiga de aquel encuentro. El cofre se abre, los secretos quedan al descubierto, desnudos cuerpos, pechos apetecibles, vientres ardientes, húmedo surco, flecha de fuego, lunas devorándose a si mismas, lágrimas que se pierden en gemidos. El hombre inicia el acto, sus labios frotan los rosados y rígidos pezones, sus manos bajan suavemente recorriendo cada centimetro de piel hasta llegar al vientre de ella,
una música nace del frotar de sus cuerpos, el fruto sagrado ha sido mordido, voraces lenguas se enredan, se desenredan, los contornos de los labios rojos avernos encendidos al limite, caricias que fustigan, el roce se vuelve látigo sutil marcando la piel ... Ya no importan el timbre, ni el teléfono llamando dentro de la habitación, solo hay dos amantes, dos almas encendidas entrelazadas, libres pero cautivas. sábanas blancas se tiñen del color de la piel como cuales pétalos pigmentados de flores silvestres. Ella separa sus piernas, dentro, en la profundidad de su carne el silencio se quiebra, él entra suavemente, su hombría erecta y en vertical siente como las paredes húmedas del vientre de ella lo atenazan, una y otra vez ... JUAN ARÉVALO
jueves, 17 de diciembre de 2015
Amor, la ciudad está lejos, ahora el asfalto
se ha vuelto un camino de tierra con efímeros charcos
y adoquines por no quier. Una resolana cubre esta parte del mundo
los árboles son inmensos cuales rascacielos acariciando las nubes
sí tú los vieras , sé que te detendrías y escribirías en sus duras cortezas
poemas, corazones entrelazando tu nombre y el mío y junto a ellos dejarías
JUAN ARÉVALO

Una merienda mágica , tú vida cambiará en un instante
las horas se volverán lentas , los sentidos se aplacarán
ya nada tendrá razón , lo verdadero y lo falso te deslumbrará
tazas y teteras bailarán para ti , el sombrero loco actuará junto
a la niña de cabellos dorados .
El libro mágico se abrirá y todo cambiará . Cada página
una aventura ,en la cual te perderás, y ya no volverás a encontrar
el camino de regreso a casa , lluvias de letras bañaran tú alma
tus pensamientos te jugarán malas pasadas ,tus huesos se volverán
de papel , tu corazón de tinta y renglones serán tus latidos , ya no tendrás
tristezas, ni me tendrás a mí para secar tus lágrimas.
Cuando la merienda termine tus cabellos se habrán vuelto
blancos, tus piernas se volverán débiles , tus manos temblarán
y tu mirada me buscará entre los invisibles bosquejos que el
tiempo habrá de pintar solo para ti...El invierno será largo .
JUAN ARÉVALO
tristezas, ni me tendrás a mí para secar tus lágrimas.
Cuando la merienda termine tus cabellos se habrán vuelto
blancos, tus piernas se volverán débiles , tus manos temblarán
y tu mirada me buscará entre los invisibles bosquejos que el
tiempo habrá de pintar solo para ti...El invierno será largo .
JUAN ARÉVALO

SOLEDAD
La soledad se balancea tristemente
bajo el árbol muerto del deseo,
tantas manos, tantos cuerpos
tantas voces que yacen enterradas
sin velas ni plegarias...
Un mundo cubierto de nieblas
de abismos insondables , de miradas heridas
de corazones destrozados
nadie llama, nadie viene, nadie ríe
solo el afán de partir, de dejar atrás lo vivido
pero la piel se desangra ,
como la rosa herida que en medio del diluvio
se va deshojando paulatinamente
hasta quedar desnuda en el fango , desnuda y sentenciada...
JUAN ARÉVALO

El violinista toca su violín bajo la lluvia
sus melodías , lágrimas infinitas
que el olvido mece ,
el alma llora vestigios de amores ,
recuerdos
que alguna vez quiso olvidar...
El violinista toca su violín
mientras ella lo mira desde
la vereda,
refugiada bajo un viejo y melancolico paraguas negro....
Una melodía que arrastra un corazón
destrozado ,
sutilmente la muerte reposa
sus labios en cada cuerda del violín
de aquel viejo violinista...
Así como el pintor
que pinta a la mujer de sus sueños,
ella fue parida de aquel viejo instrumento.
Un deseo y la lluvia cubre la piel de húmedas caricias...
Cada cuerda de su instrumento
rasga la carne en cada melodía ,
en cada gota de sudor, sus cuerpos se chocan
después ,todo da comienzo una vez más..
Las horas se acumulan ,
los relojes detienen sus agujas ,
aumentan los latidos de sus corazones
cada sentido se doblega
ante aquella melodía.
El amor , ellos se aman , entrelazan
sus cuerpos se funden como se funde el acero
en la hoguera del placer.
JUAN ARÉVALO.

Nada sabía, nada podía saber. El silencio era más aterrador que
de costumbre , una tenue luz y la ventana a medio abrir.
Una cama desnuda y sobre ella la niña que se peina una y otra vez.
Tan tierna, tan tremendamennte tierna , canta mientras manipula
su cepillo , canta y ríe , ríe y llora y desaparece una y otra vez.
Un golpe y la puerta que se habré , un rostro desconocido
y una voz que la apresa , su alma ya no le pertenece , su cuerpo
desnudo lleno de cicatrices ya no es más que un cuerpo perdido
vagando dentro de un obscuro y frío laberinto...
JUAN ARÉVALO.
miércoles, 16 de diciembre de 2015

Amontonados uno sobre otros
los relojes envejecen, huérfanos de tiempo.
Cruel paradoja , siniestra verdad,
la vida arrebatada por el silencio de la muerte...
Caminos infinitos, desnudos cuerpos,
impiadosos avernos de codicias.
Las lágrimas del viento
acarician los corazones de los condenados.
JUAN ARÉVALO

RUINAS
Las arenas del tiempo , corren ligeramente
una pierda que se cae quebrando el silencio
como vidrios que estallan en infinitas moléculas
creando bastos universos, desolados, muertos...
Una sutil sensación de angustia
la vida levemente atrapada entre lo frío y lo áspero de los inmensos bloques .
Ruinas despojadas de su gloria
remordimientos , culpas , anhelos ,cuerpos desnudos mudos...
Río que ayer fluía , fresco y eterno
hoy tan solo es un cuenco vacío ...¡Eterno cuenco !
Hoy las aves han hecho sus nidos en el silencio
y al igual que él , también ellas han envejecido
más el silencio transmuta en muerte y esta en olvido
¿¡más que es la vejes, si no la codicia misma del destino ¡?
La muerte avanza , la vida se rinde
el abandono va invizibilisando al ídolo caído
como homenajeando al desterrado
una sutil llovizna va humedeciendo la tierra cuales lágrimas mustias...
JUAN ARÉVALO
martes, 15 de diciembre de 2015

ABANDONO
El silencio acurrucado en cada rincón
las viejas y melancólicas chapas oxidadas por sol
el tiempo manipula la ruina y esta la degradación.
Calles obscuras, laberintos de palabras
cuerpos inmóviles, desterrados
abrazados por la muerte
rizas fantasmales , ecos de ayeres...
Una última mirada de los que no pudieron
llegar a sentir el nuevo día
ahora invisibles acarician el eterno abandono..
Frías montañas de codicias
el corazón se muere, sus latidos se aplacan
la noche llega y el mundo se nubla
triunfante se levanta la muerte
la niña de ojos triste ya no llora...
Una gota de rocío humedece
la flor , un grillo canta
y la nada de apoco se va adueñando del lugar...
JUAN ARÉVALO.

NAUFRAGIO
Tempestuosas mareas arrebatándole las almas .
Dos cuerpos a las derriba , en medio del impetuoso mar
que los atenaza con su espuma y su sal
hasta hacerlos invisibles .
Aves revolotean sobre sus cabezas , gaviotas marinas
reclaman sus alimentos , en contra del viento
se zambullen cuales furiosas flechas buscando
el cuerpo elegido a ser herido de muerte.
Maderas se sumergen y emergen
bajo las espumosas olas ,restos del naufragio
trozos de tiempo se van perpetuando ,
deshaciéndose la vida como rayos de soles
más la vida muere pero quedan sus vestigios.
Dos almas separándose
el silencio del naufragio hiela
sus corazones , soltándoles las manos
alejándose con las olas que se mecen
cada uno se pierde, en sus propios horizontes
pero siempre han de quedar las brazas
que entibiaran la piel avejentada,
que al sentir el suave
viento del recuerdo revivir la llama que ayer supo destellar
renacerá de nuevo , aunque esté muriendo.
JUAN ARÉVALO.
lunes, 14 de diciembre de 2015

PASEO DOMINGUERO
Se sintieron ellos mismos por primera vez después de tanto tiempo. Se vieron sin ropa desnudos , se vieron la piel se acariciaron , bebieron sus olores, sintieron sus latidos, cada uno explorando el cuerpo del otro , cada uno rompiendo fronteras , atravesando los miedos que nunca los dejaron ser libres , que nunca los dejaron sentirse tal cual son. Se fueron adentrando al mundo de lo cuerdos.
Poco a poco , fueron entendiéndolos fueron palpándolos, fueron encariñándose con ellos. ¡ La cordura no era tan mala después de todo ! .
Quisieron probar la coherencia, y se vistieron de traje y corbata , se cepillaron sus zapatos , y salieron a caminar ,como lo hacen los coherentes, saludaron y no fueron saludados, quisieron ayudar a una anciana a cruzar la calle y esta le grito que no la roben ., compraron facturas en una panadería , pagaron y fueron engañados con el vuelto, cuando quisieron reclamar lo que les correspondía , vino la policía y los llevo a la comisaria, los investigaron, los humillaron y al ver que no eran peligrosos ( pues eran coherentes ) los soltaron. , al salir de la comisaria , se sentaron en el banco de una plaza , reflexionaron ,¡ la coherencia no era tan buena después de todo !.
Quisieron probar con la razón , y fueron razonables , pensaron y discutieron con otros que también razonaban , primero les gustó la razón , fueron sinceros debates , en donde todo era razonable, pero llego un religioso , y la razón se volvió relativa, se fueron de ese lugar en donde los que razonaban siguieron haciéndolo pero ya la razón había perdido su esencia...mientras caminaban se miraron y algo melancólicos se dijeron ¡ la razón hubiera sido interesante , pero...!
Quisieron probar con la inteligencia, fueron a una escuela , se mezclaron entre los alumnos , escucharon fundamentos, preguntas y respuestas, se entusiasmaron , se dijeron que la inteligencia , era la esencia de la razón , la razón la esencia de la coherencia y la coherencia la esencia de la cordura, reflexionaban muy arduamente , cuando se escucho un timbre , y una voz que gritaba
Quisieron probar con la razón , y fueron razonables , pensaron y discutieron con otros que también razonaban , primero les gustó la razón , fueron sinceros debates , en donde todo era razonable, pero llego un religioso , y la razón se volvió relativa, se fueron de ese lugar en donde los que razonaban siguieron haciéndolo pero ya la razón había perdido su esencia...mientras caminaban se miraron y algo melancólicos se dijeron ¡ la razón hubiera sido interesante , pero...!
Quisieron probar con la inteligencia, fueron a una escuela , se mezclaron entre los alumnos , escucharon fundamentos, preguntas y respuestas, se entusiasmaron , se dijeron que la inteligencia , era la esencia de la razón , la razón la esencia de la coherencia y la coherencia la esencia de la cordura, reflexionaban muy arduamente , cuando se escucho un timbre , y una voz que gritaba
----bueno , adentro el recreo ha terminado---
y así los locos recorrieron el pasillo , cual separa la cordura , de la locura. . Mientras entraban, ellos se miraron y se dijeron
---la verdad fue productivo nuestro paseo dominguero----
Después de todo nunca habían salido del manicomio , pero sus recuerdos de la cordura les hicieron
recordar por que estaban ahí...Antes de entrar a la sala uno le dice al otro
---A veces la cordura lleva a la locura y esta a fríos pasillos en donde la realidad es verdadera y no
un espejismo----
Entraron a la sala y una vez adentro fueron medicados y sentados frente a un viejo televisor
en donde el noticiero mostraba el rosto de un político que filosofaba con una hermosa periodista.
JUAN ARÉVALO.

Tu aliento envuelve mis labios
la seducción
de tus ojos al mirarme
enciende mi piel y con ella
los deseos de amarte....
Tú fuego
hace de mi cuerpo una hoguera
y de mis pensamientos
un delirio perdido
entre tus dulces y afrodisíacos gemidos...
Lentamente te desnudas
y el silencio
de mis caricias mutilan tu cordura...
JUAN ARÉVALO

Una dulce y sensual melodía
desbordando las sutiles y desnudas
cuerdas de la guitarra
cuerpos hambrientos se contonean al compás ,
los sentidos se dislocan , la carne se vuelve codiciosa
se doblegan los miedos ,
el universo dentro de ellos se transforma,
dos hemisferios se unen ...
Las caricias recorren la piel
el deseo de sentir y retener el agua entre los dedos
aflora de la profundidad del alma
ella cierra los ojos , él explora minuciosamente
cada rincón de su cuerpo,
la cordura hace rato a quedado atrás
ahora , no son más que sombras dentro de las sombras
de la noche
danzando al capricho de las cuerdas
de una guitarra que desgarra y melancoliza el alma...
Sudores humedecen el aire
densa plataforma invisible de avaricias,
vientre , contra vientre ,
se enfrentan apasionadamente
se desplazan,
chocan y estremecen
creando una infinita y alada lluvia de destellos
cuales rosas , siendo deshojadas por el viento
eternos y efímeros pétalos ,
heridos pétalos, muriendo en la sudada piel
del cuerpo que explota
como cual volcan estallando ...
JUAN ARÉVALO
domingo, 13 de diciembre de 2015

poetas
rasgando la luna ,
sintiendo el titilar de las estrellas,
poetas que no buscan
más que calmar la sed en mares de letras...
Infinitas barcas
surcando los océanos
describiendo horizontes nuevos
Tintas y plumas
papel y velas exangües
lágrimas de ayeres , risas y plegarias
poetas mágicos
van escribiendo sobre la mustia piel
de la vida herida
por las razones y desazones.

Mariposa que besas las mejillas del deseo
el cual se pierde en tus alas mágicas
como cual deseo destellando la piel
Mariposa que embistes la noche
corrompiendo el día
y de todas las horas te adueñas
robando en dada segundo
la esencia innata del amor más sincero.
Los labios humedecidos del dulce nectar
te atrapan
desprevenida mariposa
te envuelven en ellos
como cual impiadosa trampa
Frágil mariposa
las aguas del manantial fresca y cristalina
de sus labios
te desnudan tímidamente
tus alas se agitan
como se agita el columpio
tierno de los cuerpos entrelazados..
Tu sensualidad
vuela como las aves
en el , estan los gemidos de la vida
abriéndose paso
ante la fría desdicha del olvido
Recuerdos
que atesoras en tus silencios
como lágrimas
de rocío, uno a uno se van deshaciendo
como se deshacen
los colores de las mariposa
cuando mueren
en cautiverio de una rosa...Solo por el amor de una rosa.
Las velas se apagan
y las noches se encienden
tú y yo
escribiendo versos entre
dunas invisibles
acobijados por el vientre de la noche.
Tus caricias
invaden mi cuerpo
mis manos atenazan tu cintura
y tu vientre se habré
como cual mariposa abriendo sus alas...
Su aliento impregnado de azucenas
desangro pos sus labios
sutilmente, con cada palabra
que en sus oídos ,a él susurraba.
Cada gota de sudor
bañaba su alma
el deseo corrió por su piel
un frío ardor
invadió su corazón
las caricias
tornaban sus pechos ..
Entrelazaron sus cuerpos
y cultivaron
el amor entre susurros y besos..
Una mariposa
cruzo la ventana reposándose
en la nariz de la amante
quien cerro
los ojos y sintiendo el frágil
cuerpo de la mariposa
se fundió en el dulce nectar del amor
como cual perfumada rosa...
JUAN ARÉVALO
sábado, 12 de diciembre de 2015

EL ÚLTIMO TANGO
Esa melodía
que recorre mí cuerpo
haciendo que mí piel
estalle en deseos
mis pechos se hinchan ,
mis labios se humedecen
mis piernas se estremecen
y el infinito goce
nace y muere dentro de mí vientre...
El viejo piano
revive una vez más .
Cuando acaricio sus teclas
el delirio me invade
y la existencia se torna un averno
de compases , desgarrando mí carne
con su delicioso vaivén
que va marcando tímidamente
el último tango...
JUAN ARÉVALO

La noche la encontró dormida
sobre un frágil lago de cristal
beso con cuidado su rostro,
la envolvió en su eterno
y suave vientre ,
lecho eterno de silencios.
En su sueño, nívea se volvió
tan hermosa como sutil
renovó en luna menguante
dormida en lo infinito
hasta que el nuevo día
suavemente la acaricio
despertandola
como despierta a la flor
besando uno a uno sus cristalizados pétalos ...
JUAN ARÉVALO

La soledad detrás de ella
el momento de partir ha llegado
ya no tiene más lágrimas
ni corazón que retenga recuerdos.
Ahorra solo corre tras de sí misma
los barrotes invisibles se han vuelto visibles
ahora sabe donde esta la puerta
la llave la guarda adentro suyo
el amor se desvaneció
ya no siente remordimientos...él nunca la amo .
Corre por los bosques , corre sin mirar
frágil rosa de pétalos mustios....
JUAN ARÉVALO
Danza la rosa
sobre las manos del viento
árboles y lagos la admiran
cual bailarina de cristal
dentro de su caja musical
se deshace
entre las mirada del bosque
sublime
y hermosa ,vestida de rojo
sus brazos
se menean cuales pétalos
hambrientos
de mariposas y colibríes...
La rosa baila
sin detenerse , el viento sutilmente
la sopla
más ella se siente rosa
cuando corre
libremente por las praderas
él extiende sus
manos y acaricia su rostro
la noche
los envuelve y la rosa se desviste
ah !, desnudo cuerpo
infinito mar de deseo que el navegante
desojara lentamente...
JUAN ARÉVALO

En estas noches de estrellas muertas
mi alma implora tu llegada
La nada me envuelve en silencios
los pensamientos yacen muertos
solo tu nombre dicen mis labios...
Y llegas así, de esta manera
desnuda de alma y de cuerpo.
Me enseñas la vida y me cuentas de la muerte
te refugias en mis brazos
y en ellos te duermes una vez más...
Abro mis ojos y tú ya no estas
el sueño se ha ido
también tu rostro en lágrimas
y tu cuerpo desnudo...
JUAN ARÉVALO

Mi último latido a quedado esbozado
en estas lineas
que guardan el llanto nocturno
de mis silencios ...
Mi alma ,
vaga errante sobre los negros
renglones ,
cada letra es una gota de mi sangre
cual mapa
detallando mis temores
hinchadas ,
mis venas, mi vida suplicante
la muerte
se posa sobre mis libros
ya no tengo esperanzas
mis manos
tiemblan , se deshacen , se vuelven
trozos de tiempo
caminado las arenas del infinito...
JUAN ARÉVALO
El delirio de los olvidos
me ha tocado
la flor se ha desojado
sus pétalos ensangrentados
cubren mi ´
última carta , mi último verso
en el cual
tú eres la flor y yo el tiempo desgarrado
del universo ...
JUAN ARÉVALO
viernes, 11 de diciembre de 2015

EL ÚLTIMO MINOTAURO
Todo lo que nace tendrá que morir. El último de los minotauros deberá ser destruido.
Sombras de bajo de la tierra, laberintos obscuros , destinos marcados con sangre,
sacrificios de inocentes , almas castas entregadas a las garras malditas del monstruo
de los cuernos. Dioses creados por mentes macabras ....
El niño nacido de las llamas , el heredero de los avernos , el rey de reyes se ha de
levantar , su ejército ya está en marcha , legiones monstruosas avanzan sobre aldeas
y pueblos, matando , torturando , no tienen piedad , no conocen la piedad , son seres sin almas,
sin corazones , seres sin retorno , no temen a la muerte , ellos son la muerte .
Un joven plebeyo de fiel corazón, y gran valentía, nacido y abandonado en el bosque,
criado por una vieja leprosa quien le dio el don de la sabiduría como el don de las palabras.
El tiempo ha pasado el niño ha crecido , inviernos y primaveras lo fueron templando con el fuego innato de la valentía , la vieja leprosa no era más que un espíritu guerrero quien le enseño los secretos de la guerra, una vez adulto lo abandonó desapareciendo en la niebla de la montaña.
Ahora el joven siente el llamado de los dioses . Truenos y rayos se agitan en el cielo , tempestades
renacen de los cimientos mismos de la vida , donde fue forjada la espada sagrada quien dará
muerte a la bestia.
La última batalla está por desatarse, la bestia reclamará ferozmente el lugar que le pertenece.
Las almas de los débiles temblarán , lágrimas y plegarias se fundirán en cuerpos enflaquecidos
la peste y el hambre serán engendrados del aliento de la mortal fiera .
Todo se volverá desolación , páramos cubrirán las verdes praderas ,la diversidad caerá ante el ardiente sol ,el cual incinerará todo a su paso lanzando flechas de fuego , el día padecerá ante la noche la vida será doblegada, la tierra se volverá tinieblas en donde reinarán sobre ella ,los más crueles e impiadosos seres .
No habrá piedad , el joven y la bestia se han de encontrar , sus destinos están sellados .
El día final se aproxima, el joven huele la putrefacción de los que nacieron de los muertos
bestias sin almas, sin sentidos, solo conocen la muerte y la devastación, cadenas y esclavos
látigos y gritos desgarradores se escuchan a lo lejos. Los primeros pueblos han caído ,
la vida se tiñe de rojo, poco a poco se va volviendo obscura .
JUAN ARÉVALO
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