EL ENCUENTRO
Tú estabas debajo de aquel árbol aún recuerdo tu sombrero amarillo de paja, los anteojos negros de sol y el libro sobre tus rodillas...
Ah, Lucia, el aroma a flores emanaba de tu piel, el viento a penas soplaba, la ruta nunca dijo nada, su silencio nos cobijó, hasta creo qué el reloj se detuvo y las horas se perdieron entre las hojas verdes de aquel viejo y enorme abeto.
2
Pero qué haces? Siempre espiando al mundo por la rendija de una vieja y oxidada alcancía de lata, es por eso que te amo con locura, tus locas ocurrencias me divierten, me hacen reír tanto que a veces, cuando vuelvo en sí, mis ojos parecieran que hubiesen llorado desconsoladamente.
Dime mujer, cuándo has empezado hacer las maletas, vi que ya
tienes todo guardado, dije la noche en que estabas decidida a marcharte...
3
En las veredas borrachos, torpes, reíamos y cantábamos bajo la lluvia fría de aquel interminable invierno...
Las marquesinas iluminaban nuestra melancolía mientras colectivos llenos vomitaban almas.
Las calles inundadas, las bocacalles rebalsaban en efímeras burbujas... Tú hacías el amor con la lluvia ignorando al mundo, ignorando el dolor, sumergida en la madrugada danzabas al compás de las gotas que sensualmente besaban tu cuerpo...
Enamorado del croar de las ranas me detuve a escuchar, aquel coro infinito...
4
Tus rojos labios, recorren mi pecho, tu suave piel blanca como la nieva, pero ardiente como brazas
se adueñan de mis sentidos...Tus piernas se anudan a mi vientre, aprisionándolo, llevándolo adentro tuyo, conteniéndolo cómo se contienen las mareas bajo la luna llena...
Mujer, me haces el amor tan dulcemente que me hiere el roce de tu piel, mi miembro se pierde entre los labios de tu vagina, tu rostro se metamorfosea dejando escapar el goce en gemidos y suspiros....Te dejas ir, te mueres lentamente bañada en sudores...
Amor, el invierno es realmente frío, los paseantes visten de gorros, guantes, bufandas y en sus ojos la vida parece detenerse...
6
Ya deja de pensar, no busques dilemas en donde no lo hay.
Observa la luna, mirá como se asoma entre los edificios, se muestra desnuda ...
Deja que el odio se deshaga entre el vino y el humo del cigarrillo. Sé que no te gusta el gentío, que prefieres el silencio de la casa, antes que el tumulto. Las falsedades no te asientan bien...Te conozco, conozco tu mirada.
Amor, las calles mugrientas huelen a vino barato, las paredes descascaradas de las olvidadas casas lastiman el paisaje...Olvídalos, amor y abrázame fuerte, ayúdame a entender
Observa la luna, mirá como se asoma entre los edificios, se muestra desnuda ...
Deja que el odio se deshaga entre el vino y el humo del cigarrillo. Sé que no te gusta el gentío, que prefieres el silencio de la casa, antes que el tumulto. Las falsedades no te asientan bien...Te conozco, conozco tu mirada.
Amor, las calles mugrientas huelen a vino barato, las paredes descascaradas de las olvidadas casas lastiman el paisaje...Olvídalos, amor y abrázame fuerte, ayúdame a entender
a esos niños que juegan bajo las farolas de la plaza, sin detenerse a pensar en rutinas ni banalidades...
JUAN ARÉVALO
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