Amor, la ciudad está lejos, ahora el asfalto
se ha vuelto un camino de tierra con efímeros charcos
y adoquines por no quier. Una resolana cubre esta parte del mundo
los árboles son inmensos cuales rascacielos acariciando las nubes
sí tú los vieras , sé que te detendrías y escribirías en sus duras cortezas
poemas, corazones entrelazando tu nombre y el mío y junto a ellos dejarías
JUAN ARÉVALO
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