Quién sabe si fuiste real,
solo sé que te sentí en mí piel,
aunque no hayas despertado a mi lado,
ni hayas dejado
el color rojo de tus labios en los míos,
sé que te sentí,
mi cuerpo absorbió tu sudor,
y los sentidos
se multiplicaron en lunas de verano
como pupilas
brillando en medio del silencio
eterno del deseo
manipulado por la ausencia de la espera..
JUAN ARÉVALo
No hay comentarios.:
Publicar un comentario