Mi mundo sin ti no es más que sombras
no es más que aguas impuras,
que silencios instigadores.
El dolor y la muerte
proceden a mutilar mis entrañas,
sabios y perversos
los pensamientos me liberan...
Mi cuerpo yace en las tinieblas
mi memoria retorna a su casta semilla
mis ojos enceguecidos
van buscando tu don de gloriosa
aunque me pierda en las espinas del mal
siempre estaré muriendo para nacer
entre tus brazos de bien amada , amante mía.
JUAN ARÉVALO
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