jueves, 31 de diciembre de 2015

Un día soñé que soñaba, y te veía libre, corriendo por praderas desnuda de ropas y de tiempo, angelical, hermosa...Te veía y mis ojos se humedecían un sentimiento extraño me invadía , era de tarde el silencio nos hacía más uno, más piel, más todo...Luego un miedo cubrió mí piel y la tarde se torno un rojo crepúsculo , y la luna nunca salió... Tú ya no corrías, solo me mirabas y un sutil viento jugaba con tus cabellos...Quise decirte , no sé que cosa pero las palabras se anudaron en mi garganta y mis lágrimas se volvieron caricias de pétalos muertos rosando las mejillas del tiempo que nunca fue...Luego de unos minutos, el crepúsculo se volvió un intenso mar azul en donde ambos naufragamos y una vez en la profundidad nos dimos cuenta de que la vida ya nos había abandonado, tu rostro envejeció y mis manos temblaron mientras peces y estrellas marinas jugaban con las tristezas que dejábamos...Cuando me desperté sentí el último sonar de unas campanas y el llanto triste de la madrugada que moría en un aguacero

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