viernes, 11 de diciembre de 2015

EL PIANISTA 


Viejo y abatido el tiempo corrompió tu cuerpo
herido de muerte 

te ocultas bajo la espesa niebla del olvido
Tristes melodías velan tu huida ...

Viejo piano de teclas negras
hoy ya no cantas , el silencio te acuna 

lentamente la vida se te esfuma..

Lo vi y mis lágrimas se derramaron 
sobre mis mejillas. 
Tantos recuerdos, tantos abrazos, 
tantas historias colgadas 
en ese piano abandonado y bañado de hojas. 

Su abuelo le tocaba, el alma con sus notas.
No, ella no podía dejar que se lo llevarán. 
Era su tesoro y se lo llevaría con ella.

El piano se fue quedando solo , 
nadie necesitó de él , 
nadie volvió a tocar jamás alguna melodía ,
todo era silencio , la flor marchitó 
 los soles nunca más volvieron a entibiar las tardes ...

Nadie más volvió a tocar aquel viejo piano ...
Ella se durmió una noche de primavera  
desde ese entonces 
ya nada queda, más que ruinas y olvidos meciendo recuerdos..

Llegó a esa casa. Vieja y destruía. 
Vio el piano en ese estado deplorable 
una imagen vino a la cabeza.
Una niña vestida de blanco 
tocando hermosamente en él.
 Era su meta? No lo sabía, 
pero reconstruiría la casa que ya era suya. 
Y ese piano era el mensaje de algo más grande. 
Tenía que recuperarlo y hacerlo suyo.

Las notas bajas de aquel viejo piano 
bailaban suave y sutilmente abrazadas al ritmo del viento. 
Él las miraba transportándolas 
en afinados susurros a los labios de los enamorados
 que no dejaban de mirarse.... 
El compás del deseo subía armoniosamente 
alcanzando las notas más altas del concierto.

Las noches de jolgorios fueron pasando , 
los años crecieron de golpe , 
las melodías se fueron silenciando ,
 aquel viejo piano aún permanece en aquel lugar 
dentro de aquella vieja casona...

Ahora todos se han ido la soledad se apodera de su cuerpo , 
los niños y niñas  nunca más
 volvieron a jugar con sus teclas blancas y negras,
 triste dominó de calladas y olvidadas piezas...

El maestro, los ojos ciegos y el corazón paralizado
navegaba claves de sol 
llorando bemoles de oscuros tristes
 su esposa ya no danzaba en el lago de los cisnes
 y también lloraba en el jardín abandonado
donde el piano de su amante muerto
era carcomido
por el silencio mustio
de la hojarasca marchita
 y el dolor de los recuerdos

Las caricias morían en cada nota de su vida, 
la armonía del silencio
 tocaba el final de un evento 
que dolía hasta las entrañas, 
desenvolvió recuerdos 
formando torbellinos que mordían los oídos. 
La pieza del vals 
agonizaba en el último abrazo.

Caricia que hilada la sensación única del amor.
ella baila bajo la lluvia.
Los dedos de él, 
susurran suaves melodías en su viejo piano de cola marrón... 

Y el pianista alza su mirada
al firmamento y contempla
placida luna, entonces arranca
con una nota merced de la
noche,
sus dedos se mueven ligeros
épica en la gesta, adagios fieros,
latidos arte de un mago pianista
entona melodioso himno su corazón, 
de reojo ve su musa
con sonrisas en sus labios ofusca, 
el mago pianista acaricia nuevamente su piano
 y una sonata en Do mayor entona en su Piano , 

Su canción se torna piel
su melodía abraza el desnudo cuerpo.
La sangre de sus venas se detiene
él besa sus labios , 
ella contiene la respiración
una guitarra suena lejana , 
la luz de la lámpara se apaga
la sangre vuelve a fluir , 
los besos brotan de sus labios
callejón sin salida 
el piano sigue rasgando el alma con su eterna melodía..

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