Sentado en una vieja estación de tren,
ve pasar a los demás,pero nadie lo ve a él.
Su risa, no es más que un desengaño de amor.
Piensa, imagina el mañana y siente desgarrar el alma.
Todo fue una mentira, un delirio de invierno ,
un beso dibujado, con el rojo color de la traición.
JUAN ARÉVALO.
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