martes, 26 de julio de 2016




Amor, el cielo refleja el dolor de los que ayer
jugaban entre flores y caracolas marinas.
Parece que el invierno será frío, crudo , impiadoso.
Tus ojos tienen el color del viento, nacido de las nostalgias
que acumulan la existencia muerta del viejo rosal.

Transcurre el tiempo, piedras y árboles parecen mutar
entre el verde musgo del abandono...
Te abrazo, mi hombro cubre tu rostro, nadie sabe que hay
más allá del ocaso... Amor, se quiebra el silencio, me hiere
tu sollozar...Por favor, no me dejes desnudo en medio del mar...
La fuente que ayer desbordaba agua clara y cristalina, hoy
se a secado...Mira, ya no vienen los pájaros...Se han ido ya...
¿ Donde está el antídoto que pueda curar esta soledad?
Tú y yo, parados mirando el cielo, mirando la profundidad
de lo invisible...Algunos dicen, que es inútil mendigar amor...
Llora, desgarra tu dolor sobre mi hombro, no te detengas,
que ambos, estamos muriendo en este día ...

JUAN ARÉVALO.

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