domingo, 10 de julio de 2016

TODO FUE UN INSTANTE


La noche era fría y las estrellas carecían de hermosura.
Todos gritaban y danzaban al compás de la música.
El mar los miraba desde su silenciosa quietud.
Ardía la fogata y de ella  surgían destellos  como diabólicas sombras.
El tiempo se detuvo en los ojos de la muchacha, quien llegó
de improvisto y con ella, la muerte .
Todos callaron, detuvieron su baile y se sumieron en una calma
que estremecía sus cuerpos.
El mar que hasta  entonces parecía muerto, ahora murmuraba sobre
los hombros de la muchacha. Una voz cavernosa retumbó en el lugar

---Soy ustedes y ustedes son mi alimento--

Escalofriante escena. La arena de la playa se iba tornando roja.
El aire fétido dejaba salir de su vientre un desagradable aliento, el
cual desnudaba pequeños y desgarradores gritos.
El cielo se cubrió de nubes negras. De repente una imperceptible llovizna
comenzó a lastimar la piel de aquellos perplejos cuerpos.
Un agudo silbido se oyó de pronto y las arenas cobraron vidas.
Miles de formas diminutas iban aferrándose a la carne de aquellos
condenados seres. Todo fue un instante. En minutos fueron succionados
por la muerte que se manifestaba ferozmente en los ojos de la muchacha.
La noche había saciado su hambre.La fogata ardía en la soledad más absoluta.
Al otro día, los diarios y noticieros televisivos hablaban de un extraño
suceso que había acontecido en medio del mar.
Una muchacha fue hallada,desnuda , fría, muerta sobre una pequeña plataforma
de madera.Lo extraño es que esta mujer, había fallecido de un paro respiratorio,
hace dos años atrás.

JUAN ARÉVALO.






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