Una luna para el niño
y un lágrima para su madre.
Cinceles van esculpiendo
la figura que descansa sobre
el velo de la madrugada.
Un sueño para el niño
y una plegaria para el padre.
Esbelta señora de aliento frío
dueña de las monedas de oro
y del lienzo incoloro de la noche.
JUAN ARÉVALO.
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