viernes, 5 de agosto de 2016

CARTAS PARA LUCIA

Mientras despierta la mañana, puedo sentir
el comienzo de la lluvia. Primero una pequeña
gotita, luego otra y otra así hasta el aguacero .
El frío carcome las calles, los pocos caminantes
que se atreven a desafiar la inclemencia del tiempo
se aferran a sus pies como los árboles se aferran a sus raíces.
Lucia, amor mio tengo frío, estoy en medio de la primavera
más álgida que he conocido.
Los pájaros se posan en los cables de los teléfonos.
Un olor a pan recién horneado se filtra por las rendijas de mis ventanas y el
sutil silencio de la nostalgia cala hondo en mis huesos.
Mientras tomo mate un recuerdo rompe mi soledad.
Una noche en que ambos estábamos desnudos,ociosamente
tirados en la cama, disfrutando de la muerte que llega después de hacer el amor.
Tú, empezaste a reír alocadamente, de improvisto como
una hermosa diablilla.
Reías a carcajadas, me mirabas y te ibas sumiendo en una atolondrada
obra teatral.
Tus gestos, tus ojos a punto de lagrimear, tus pechos
moviéndose  de un lado a otro. Tu vientre, desnudo de toda castidad
se mostraba libre y hermoso.
Nunca me dijiste el motivo de aquella risa inesperada, jamás pregunte
solo me deje llevar por tu ira irracional de aquel momento.
Amor, hace mucho tiempo que olvide reír...

JUAN ARÉVALO.


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