jueves, 6 de octubre de 2016


No hay corteza que no se pueda romper.
No hay sueños que no se puedan cumplir.
No hay mundos que no se puedan explorar.
Todo está en la forma de ver las cosas, de sentirlas
de darles cuerpos y vidas en el interior de cada uno.
No hay poemas que no se puedan escribir.
No hay placer que no se pueda disfrutar.
No hay oscuridad que no se pueda iluminar.

El mérito de vivir no se basa en estar anclado
a un lugar y esperar que todo se concrete en la
invisibilidad del ocio más férreo.
La virtud de permanecer ilesos en este mundo
no es la apacibilidad si no todo lo contrario.

JUAN ARÉVALO.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario