martes, 26 de abril de 2016

Escucha, alguien viene y las luces , allá en el cielo se han prendido ya.
Se escuchan pasos y risas y la noche se ha iluminado, como se iluminan
tus ojos cuando me cuentas del país de las hadas.

Mira, una luciérnaga se ha reposado sobre las pupilas de la luna, creo quiere
beber sus secretos.

Ven, siente cómo laten los caminos que van desde el aljibe hasta la puerta de entrada
de casa...No escuchas como suspiran las flores ...¡ Están soñando !

Ah !....Pero que dulces palabras dice el niño a los oídos de su madre.
Con que tiernas manos acaricia el rostro de su madre.

Ah !...Pero que sonrisa tan sincera evocan los labios del niño.
Sus ojos se llenan de agua y la alegría brota de ellos en un camino
infinito de lágrimas....

Mira, un unicornio de juguete contempla en silencio el encuentro.

Mamá abraza al niño y en su pecho el corazón de su vejez absorbe
cada caricia y se vuelve joven...Por un ratito se vuelve joven ...

Ven, mira cómo las olas de los cielos menean los vergantiles de los piratas
en donde juegan los niños que se han marchado cuando las mañanas
cantaban canciones de cunas y el sol despertaba junto a la primavera.

Niño, dile a mamá que eres dueño de mi alma y que tienes en tus manos
el corazón mio, así como en las niñas de tus ojos el color de la vida que nace
continuamente en tu sonrisa....

JUAN ARÉVALO.






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