Quiero verte, sentir que eres real. Quiero acariciar
tu cuerpo sin que nada ni nadie nos pueda lastimar.
Quiero perderme en tu piel, buscar los limites de la
razón y traspasarlos sin que nadie nos obligue a volver.
Puedo dibujar mil ojos en tu rostro para que así puedas
encontrarme cada vez que me necesites.
Puedo esconderme dentro tuyo y hacer de tu soledad
un río de azules pájaros que al volar lleven tu tristeza.
Puedo engrandar un nuevo vocablo, donde las palabras
sean leídas solo por nosotros.
Quiero perderme en la inmensidad de tu risa y encontrar
la verdad de las cosas todas.
Quiero enmudecer con tus lágrimas hasta que la muerte nos desvanezca por
siempre.
Inventaré un lugar donde ambos podamos correr desnudos entre
la gramilla y manipular el tiempo a nuestro favor.
No tendrás más pesadillas y tus manos dejarán de temblar.
Inventaré un ocaso sobre un mar y muchos veleros con tizas de colores
que robaré en una tienda de utensilios innecesarios.
Haré todo lo que me pidas y tocaré para ti la canción más hermosa del mundo.
Será escrita por mí,sobre las cuerdas de mi guitarra.
No necesitaremos de amuletos ni de plegarias. Tú vendrás conmigo y yo iré contigo
a todas partes, sin importar el dolor de nuestras piernas.
Te contaré de las hadas que fabrican casas sobre los abetos del bosque prohibido.
Cuando duermas, juntaré todos tus miedos en una caja de cartón que luego cerraré
y cubriré de cinta de papel, entonces cuando despiertes las dudas serán solo nubes
que una vez cubrieron tu cielo.
Me has dado forma y haz prolongado mi existencia. Tú eres la panacea que los ancestrales alquimistas buscan en lo eterno y que solo yo pude encontrar.
Quiero que seas feliz como lo son las aves cuando vuelan los aires infinitos.
JUAN ARÉVALO.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario