sábado, 24 de diciembre de 2016
DUNAS.
El tiempo se va y con él, el pequeño universo que inventé
dentro mío. Sí, ahí donde sólo yo puedo hacer y deshacer
las cosas sin que nadie se moleste o me lo reproche.
Se va la vida de mi mundo sin que yo pueda hacer nada.
No soy una especie de dios, por lo tanto no tengo derecho
alguno sobre el tiempo.Los pequeños hombrecillos que abitan
allí agitan sus manos saludándome, también ellos saben que quizás
hoy sea el último día que vean mi rostro. Entonces hacen una
fiesta, en donde la comida y el vino nunca es suficiente.
Yo los miro y no sé que decirles.Inventé una vida, yo soy responsable
de todos ellos, los cuales tienen las horas contadas.
Una pequeña caverna sirve de refugio a un diminuto oráculo. Fui a verlo
con intención de saber que será de todos nosotros. Pero no quiso recibirme
la extinción ya está pactada.
Ahora ustedes me dirán ¿ Porqué de la extinción ?. Bueno, solo les diré que
el tiempo ya no me deja pensar. A veces me olvido de las cosas y otras solo
las ignoro sin querer hacerlo. Los años me aprietan en los bolsillos y en la piel
se acumulan, así como se acumulan las dunas en los desiertos.
JUAN ARÉVALO.
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