lunes, 8 de febrero de 2016
Ya no estás a mi lado como ayer. Ya no me miras a los ojos
y me dices te amo, ni me tocas las mejillas y ríes dulcemente,
tan dulcemente como lo hacías...
Miro el calendario, los días se desprenden súbitamente, como
las lágrimas de mis pupilas. Cuando veo el atardecer emerger
de las profundidades de la nada, un hilito de voz sale de mi garganta
y te llama sabiendo que nunca me responderás. Ya no hay una vuelta,
me dijiste y bajando la cabeza cerraste la puerta, mi corazón se
quebró en pedazos.
Ahora solo estoy muriendo, mi barba a crecido, así como mi soledad.
Los recuerdos, ellos vienen y me cantan tus canciones, me recitan tus poemas,
y me abrazan como niño hasta que me duermo, hasta que me pierdo en ese
valle sombrío de sueños perdidos. Melancólicos párpados se cierran ,humedecidos
párpados que ya no se revelan como cuando estabas tú.
JUAN ARÉVALO
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