Hubo un momento en que empezaron a morirse las cosas, los días fueron oscureciendo
gradualmente, hasta que la mañana dejó de existir junto al mediodía la tarde y los arcoíris.
La tierra se fue desprendiendo de si misma, primero un continente luego otro y así hasta
desaparecer por completo.
El pasado que había estado observando todo desde un rincón del Cosmo, sintió nostalgias,
y comenzó a recordar con minuciosidad cada objeto, cada animal,cada árbol, cada ovíparo, cada bípedo,cada lágrima,cada sentimiento,cada acontecimiento alegre,cada acontecimiento trágico, cada guerra,cada invento,cada contradicción y así siguió recordando por siempre.
El pasado prevalece,el presente,el futuro no son más que experiencias vividas hace miles y miles de años atrás.
JUAN ARÉVALO.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario