Sin saber quien soy, voy preguntando a los extraños que me cruzo por las calles,
como se llaman y donde viven ¿ Quién es usted ? ¿ Dónde vive ? Pero no obtengo
respuestas, solo indiferencias. Me sumerjo en un profundo silencio, en una depresión
agobiante y sin saber a donde voy, sigo preguntando a cada ser que se detiene frente mío
a observarme ¿ Quién es usted ? ¿ Es mi otro yo, mi hermano, mi padre o acaso mi abuelo ?
Pero el silencio invade cada poro de mi piel y la vergüenza me consume, como una lengua
va consumiendo, un triste helado de limón.
JUAN ARÉVALO.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario