martes, 10 de enero de 2017
Siempre fue una mujer solitaria, embarcada en utopías, en fantasías tontas que
la obligaban a cerrar los ojos . Pero siempre que lo hacía, sus labios sonreían y suspiraban
lo hacían con tanto placer que los dueños de la coherencia y la verdad
la miraban asombrados y hasta con miedo. " Loca "...No es más que una delirante,
una loca que no tiene cura, afirmaron todos con vehemencia. Entonces la confinaron a
pasar el resto de su vida en una celda de un viejo hospital para enfermos mentales.
Pero a sus risas y a sus suspiros no pudieron encerrarlas ni encerrarlos .
Sus sueños,sus utopías, sus fantasías venían a rescatarla a cada momento...
Al cerrar sus ojos ella era libre, surcaba cada parte de la inmensidad
y acariciaba con la punta de sus dedos al mismisimo viento que la envolvía con sus brazos
perfumados de todos los aromas del universo, que luego se volvían todos las aguas y todas
las arenas ...Los muros se volvieron obsoletos .
Hoy fui a visitar su tumba, y entre las flores que le dejan los cuidadores
una mariposa de todos los colores, mágicamente revoloteaba, en todas las direcciones.
JUAN ARÉVALO.
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