martes, 30 de enero de 2018

Omnipotentes se levantan
tomando lo que les fue saqueado.
Irreverentes se consumen en hogueras encendidas
por los cuatro vientos.
Inexpertos amantes de la alquimia
bufones de la mediocridad, arcaicos cuerpos celestiales.
Parábola del amor, solsticio de verano
impetuosos mares , paroxismos de dolor traspasando toda verdad.
El ferviente amor fluye por sus venas,
hambrientas he incontrolables pasiones
lascivas efervescencias contaminándolo todo.
La maldita muerte se siente amenazada
la inmortalidad lucha ferozmente contra leones de fuego
en el lecho, los amantes perpetúan su idilio.

JUAN ARÉVALO.






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