sábado, 20 de enero de 2018

No siempre puedes sonreír, no siempre puedes amar,
no siempre puedes vivir.
A veces no hay nada que decir,
porque reír o amar.
No siempre hay un camino a seguir.
Hay días en que todo se vuelve un gran espejismo donde
pasamos largas horas tratando de encontrar algo que nos
haga retroceder y querer empezar todo de nuevo.
Es imposible forzar al corazón a vivir, forzar a la razón,
a la verdad, resumir la vida en una pequeña pieza de ajedrez,
y dar el movimiento justo y preciso.
Es mentira que todo es para siempre,
que las cosas vienen en pares, que la piel se eriza cuando la rozan,
es mentira que siempre debo tener palabras para ti.
No siempre hay un abrazo guardado, ni una caricia suspendida en el aire
esperando ser necesaria, como es mentira que hay odios que puedan ser
aplacados, todo es una ilusión con sabor a hiel.

Restos de contradicciones brotan de las paredes, de las cortezas de los árboles
convidándonos a formar parte de está gran confusión que es la humana existencia.

JUAN ARÉVALO.



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