
Se fue a pasos de murga, parecía como si todas
las cosas del mundo se hubieran detenido.
Imagina lo que hay dentro de un cuerpo sólido,
partículas bien ordenadas sosteniendo una simetría
resistente al cambio.
Imagina una vida sin curvas, sin caídas, sin estruendo, sin subidas.
Imagina una base de concreto, ahora pon sobre ella una
cajita musical, dale cuerda y deja que poco a poco la bailarina
vaya cubriendo con su danza todas las horas muertas.
Prestá atención, no quites tu ojos de tu mente, observa
con detenimiento como todo va cambiando.
El silencio ahora es una suave melodía, la soledad ha dejado de doler,
todo lo áspero está siendo pulido.
¡No! No te rías, es la vida...
JUAN ARÉVALO.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario