domingo, 15 de mayo de 2016

Cuando el perro ladró la primera vez
nadie prestó atencion. Los ladridos
se fueron intensificando .De pronto los maullidos del
gato cesaron en un espectral silencio. Una
radiante luz se apoderó de los cristales de las ventanas.
La mañana había llegado....El sol resplandecía en el horizonte.
Los muertos habían fracasado.

JUAN ARÉVALO.

Corrió desesperado a su lado, la vida se hacia
cada vez más pequeña. Aquel hombre de mirada
recia y modales toscos ahora no era más que un
ser inofensivo que estaba a punto de ser cazado
despiadadamente por su propia presa.--- los declaro marido y mujer --
la casería había concluido.

JUAN ARÉVALO

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