miércoles, 7 de octubre de 2015
CARTAS PARA LUCIA
Nunca hubo secretos , por eso me conoces y te conozco.
Una flor deshojandose , solitaria en el desierto de tu alma
en donde la vida una vez fue algarabía y sabiduría, pero el
tiempo que todo lo puede, fue cubriendo con su tonta rutina
nuestro pequeño mundo el cual se fue quebrajando hasta que
un día nos levantamos y ya no quedaba nada de él , solo dos
cuerpos desconocidos, viejos, canosos , desmemoriados, doloridos..
Tanto fue el dolor que nuestras voces callaron para siempre.
El amor se transformo en cariño y el cariño en un ritual de miradas
que nada miraban. No pudimos volver a renacer , creo que ya estábamos
resignados, tan solo nos dedicamos a esperar lo que sabíamos desde el
principio que llegaría...
Lucia, tan lejos esta el río en donde nadábamos desnudos , libres
sin ataduras, sin el compromiso de fingir estar bien , cuando en realidad
nunca nos gustó la gente, el amontonamiento nos heria tanto que a veces
teníamos que buscar un lugarcito para dejar salir el dolor en pequeñas
lágrimas, hincados llorábamos, mirando el triangulo obscuro que hacía
el rincón de nuestras penas...
Nos volvimos desconocidos , etéreos vagabundos, cuantas veces contamos
estrellas dejándolas apresadas para siempre dentro de nuestras almas , como
si fuesen nuestras...Nos volvimos desconocidos, aunque nos conocemos tanto....
JUAN ARÉVALO
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