te pierdes en el vació de los rostros que nada tienen mas que codicias , te sientes superior en tu montaña , te dices hombre de batallas y enseñas tus cicatrices, con orgullo te muestras desnudo sobre las aguas del prohibido edén de los olvidados. ¡ calla , frío verdugo ! , ¡ detén tu marcha ! deja que la nube de polvo se desvanezca entre los vientos del silencio nocturno en donde nadie es lo que es y todos pierden su castidad, deja que los niños sin alas festejen su festín, has callar a los lobos que aturden con sus aullidos , deja que la noche hable con su silencio y las mariposas perdidas vuelen entre los lirios muertos, deja que los perdidos encuentren su camino devuelta al valle del silencio..deja que las aves canten sus plegarias y el amante deje su alma entre las rosas muertas . deja que la avalancha de muertos sigan su camino hacia el purgatorio, réprobos buscando perdón mas la muerte no sabe de perdones , ni la piedad entiende razones... ¡calla frío verdugo !..deja que las alas extendidas de la noche dobleguen al farolero sin nombre...
JUAN ARÉVALO
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