lunes, 8 de junio de 2015

Pobre señora de la linterna, siempre anda por todas las calles del pueblo, con aspecto descuidado, su cabello enmarañado, con jirones de telas como vestimenta y con un carrito de supermercado donde coloca cualquier cosa que se encuentra en su camino cómo latas de refrescos, botes de plástico; etc. Pero siempre se le veía cargar en su mano derecha una linterna, las personas del pueblo se preguntaban el porque nunca soltaba esa linterna, pero el veterano del pueblo que la había conocido tiempo atrás cuando era una mujer joven, hermosa deseada por los lugareños para serla su esposa, pero solo un hombre tuvo la fortuna de casarse con ella tuvieron un pequeño el cual nació sano, con buena salud, al cabo de tres años fueron muy felices hasta que una tragedia termino con la vida de su esposo y de su hijo en un accidente automovilístico, ella al saber que sus dos amores más importantes de su vida murieron en esa tarde fatídica no pudo soportar tanto dolor y salió a deambular por las calles del pequeño pueblo con una linterna en su mano; ya que era el juguete preferido de su hijo, con el que jugaba todo el día encendiéndolo y apagándolo eso le divertía mucho al pequeño y su madre lo observaba con gran emoción y alegría hasta que un día el pequeño quizo prenderla y ya no se encendió, auguraba un mal presentimiento, pues ese día el papa lo llevo al mercado para comprar los ingredientes para la cena, cuando sucedió la tragedia, la luz de vida del pequeño se extinguía como hacia unas horas antes lo había hecho la linterna. Ese hecho nunca lo olvido la madre por eso siempre cargaba esa linterna esperando algún día se encendiera para ver el alma de su pequeño con vida. Por eso la llamaban la señora de la linterna.

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