DOS TAZAS DE TÉ
Él colecciona tasa de té. Ella trabaja en telas, pinta sobre ellas.
Él tiene un sueño. Ella apetitos
Él se siente atado . Ella siempre fue libre
Él escribe pensando en ella . Ella lo ama pero se siente infeliz a su lado...
Una desdicha corre en su corazón, una daga que lo atraviesa duramente y lo traspasa sin compasión. Su cuerpo , es una fortaleza con muros débiles, casi a punto de derrumbarse . Siente el deseo de partir, de buscar lo que todo buscador busca, sabiendo que nunca hallara lo buscado. Quizás la suerte este de su lado esta vez , y el mundo la sorprenda con algo o alguien que en realidad la ame y calme sus apetitos.
Ella sabe que él la ama , y que su vida es su mundo y que sin ella él moriría. También sabe que él solo tiene un sueño, y por más que él la ame nunca la posee , nunca se vuelve ,el amante que ella tanto desea...Él solo mira con ternura desde su ventana ,como muere la tarde entre las altas montañas y enciende su pipa con gesto de melancolía.,ríe, arquea las cejas y sus ojos parecen decir mil cosas a la vez. Él nunca sintió el deseo de la carne , siempre fue de amar de entregar el alma, siempre fue fiel a ella, pero después de su noche de bodas , nunca más la volvió a tocar.
Ella siempre fue libre, pero ese día se sintió encerrada en una jaula invisible de la cual ,ella supo bien que nunca podría escapar , es que ella en realidad lo ama,por más que él ya no la tocase.
Esa tarde ella preparo el té como de costumbre, preparo las tostadas con manteca, puso en la mesa, las tasas, la tetera, la azucarera y las servilletas. Después lo llamo a el dulcemente como de costumbre., lo vio venir, le sonrió y le dijo cuanto lo amaba , él le sonrió y la miro unos segundos, su rostro se humedeció...
Ella antes de sentarse a su lado a tomar el té como siempre lo hacia, salio al patio, fue a su jardín miro las rosas con melancolía, aspiro sus perfumes, amaba esas rosas., luego camino lentamente a la sala donde la esperaba él, sí, el hombre al cual ama y amara por siempre ., se quedo parada, unos minutos, metió las manos en su bolsillo y saco un arma, lo miro a él y él le sonrío como siempre lo hacia...Se escucharon dos disparos, luego ,silencio, mientras afuera las rosas danzaban mágicamente al compás del viento suave y despreocupado .
Él tiene un sueño. Ella apetitos
Él se siente atado . Ella siempre fue libre
Él escribe pensando en ella . Ella lo ama pero se siente infeliz a su lado...
Una desdicha corre en su corazón, una daga que lo atraviesa duramente y lo traspasa sin compasión. Su cuerpo , es una fortaleza con muros débiles, casi a punto de derrumbarse . Siente el deseo de partir, de buscar lo que todo buscador busca, sabiendo que nunca hallara lo buscado. Quizás la suerte este de su lado esta vez , y el mundo la sorprenda con algo o alguien que en realidad la ame y calme sus apetitos.
Ella sabe que él la ama , y que su vida es su mundo y que sin ella él moriría. También sabe que él solo tiene un sueño, y por más que él la ame nunca la posee , nunca se vuelve ,el amante que ella tanto desea...Él solo mira con ternura desde su ventana ,como muere la tarde entre las altas montañas y enciende su pipa con gesto de melancolía.,ríe, arquea las cejas y sus ojos parecen decir mil cosas a la vez. Él nunca sintió el deseo de la carne , siempre fue de amar de entregar el alma, siempre fue fiel a ella, pero después de su noche de bodas , nunca más la volvió a tocar.
Ella siempre fue libre, pero ese día se sintió encerrada en una jaula invisible de la cual ,ella supo bien que nunca podría escapar , es que ella en realidad lo ama,por más que él ya no la tocase.
Esa tarde ella preparo el té como de costumbre, preparo las tostadas con manteca, puso en la mesa, las tasas, la tetera, la azucarera y las servilletas. Después lo llamo a el dulcemente como de costumbre., lo vio venir, le sonrió y le dijo cuanto lo amaba , él le sonrió y la miro unos segundos, su rostro se humedeció...
Ella antes de sentarse a su lado a tomar el té como siempre lo hacia, salio al patio, fue a su jardín miro las rosas con melancolía, aspiro sus perfumes, amaba esas rosas., luego camino lentamente a la sala donde la esperaba él, sí, el hombre al cual ama y amara por siempre ., se quedo parada, unos minutos, metió las manos en su bolsillo y saco un arma, lo miro a él y él le sonrío como siempre lo hacia...Se escucharon dos disparos, luego ,silencio, mientras afuera las rosas danzaban mágicamente al compás del viento suave y despreocupado .
JUAN ARÉVALO
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