UNA CARTA ESCRITA A MANO
Amor, te escribo estas palabras, ya que has decidió partir. Te escribo con el mas ferviente anhelo y con la esperanza de verte volver algún día. Quizás el tiempo te haga recapacitar, te haga comprender que la vida es más que un día, más que una noche, quizás entiendas la razón misma del corazón manipulado por echos nunca jamas pensados, que estos, son solo circunstancias lejanas de un mal humor, de una mal rato,de una tristeza ,una melancolía...
La vida es áspera, es una caja de sorpresas, nunca vemos lo que nos llegara, todo es improvisado, más allá de que uno lo halla planeado, igual es improvisado, siempre hay cambios sobre la marcha.
No digo que no me halla equivocado, lo admito y me disculpo por mis errores que fueron muchos. ¿ pero y el amor ?, cuantos lindos momentos escribimos y describimos sobre los invisibles renglones de los días que compartimos, y fueron muchos. Déjame decirte que el dolor es muy grande, son muy lastimosos los recuerdos, esos recuerdos, que hacen el extrañar, que a su vez hacen la ausencia, que a su vez hace al silencio, y este a su vez nos deja indefensos y saturados de preguntas que jamas serán contestadas.
Se que tú tambien sufres, que tambien al igual que yo lloras cuando ríes, y te alejas de la gente para protegerlos de tú tristezas, al igual que lo hago yo. Se que desayunas frente a una silla vacía y no hablas con nadie, ni tienes la seguridad que te supo distinguir, se que miras al firmamento y ya nada le dices, se que ya no te agradan las titilantes estrellas...¡es que son el reflejo de nuestras noches encendidas, en donde nos recorríamos mutuamente con nuestros cuerpos sedientos de la pasión que envuelve el amar !.
Amada mía, el reloj es una fría y cruda verdad latiendo sobre mis horas desoladas, cada segundo no es más que una certera puñalada del olvido penetrando mis carnes, haciendo de mí solo un cuerpo en ruinas, un cuerpo avejentado prematuramente, sí hasta mis cabellos se han vuelto blancos.
Me siento la mañana solitaria que ve como los paseantes caminan librementes , como se detienen en cada plaza y buscan lo que ayer han olvidado, me siento como la absurda mañana que mira como la lluvia moja las calles desnudas haciéndola aún más melancólicas, más prohibidas.
El pasar constante de horas, de días hacen que la furia impetuosa del silencio se perpetué sobre mí, ya ni la música me devuelve la risa, ni las formas , ni las rosas me hablan como lo hacían cuando estabas tú.
Si hasta la muerte me parce insignificante ante este cautiverio de esperas eternas de mustias lagrimas recorriendo la sutil claridad de mí lampara.
Amor mío, que las bandadas de aves que emigran no sean tus aliadas, ni te dejes persuadir por las marejadas desconocidas de risas falsas, ni dejes que la bruma de la desolación te lleve a elegir otros besos que nunca te amaran como los míos.
Espero que pienses y te detengas en los sueños que juntos construimos, que no son más que anhelos, que no son más que incipientes deseos de amor construyendo lazos , familia, hijos, nietos,risas, soledades, triunfos y fracasos a compartir por siempre.
Te amo tú lo sabes y tambien yo creo saber que tambien tú me amas...dejemos este sabor amargo a un costado y volvamos a sembrar sueños y momentos fértiles...
Me despido con el mayor anhelo y la mayor esperanza de verte volver. ¡ te amo tú lo sabes !.
JUAN ARÉVALO
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