viernes, 6 de noviembre de 2015


Las frías rocas de aquella playa
en la que nos brindamos eterno amor
aún nos lloran, cubiertas de musgo olvidadas
se muestran , silenciosas nos llaman....

La obscura sinrazón y el arcano insondable
la vida obstinada tu rostro y el mío
envueltos en lágrimas mudas perplejas gotas
caen abatidas  a las olas mustias del mar...

El alma implora lo que ya nunca ha de volver
tiempo de hastío , inviernos crudos
risas que se esfumaron en el vino agrio del adiós
la noche en que nos volvimos cuerpos desconocidos
la piel se marchitó y el mundo todo se cubrió  de amarga hiel...

JUAN ARÉVALO






No hay comentarios.:

Publicar un comentario