jueves, 12 de noviembre de 2015


   ELEGÍA

Las cosas todas , se tornan invisibles
olvidos , pasos torpes , miradas de adioses
corazones atrapados dentro de los abismos
el dolor de la piel reseca por falta de caricias.
Todo se vuelve nada , las pupilas pierden sus colores
el brillo muere y los recuerdos desaparecen
como tristes copos de nieve que se van derritiendo lentamente
sobre la frágil esfera de cristal que encierra las esperanzas
los sueños y las ganas de amar....

Se nublan los cielos infinitamente
carecen de alas las aves que  ya no emigran
avejentadas y heridas
resignadas a perdurar en la nada , se preparan a morir
sin reproches , sin miedos...
Callan las campanas de las iglesias
los caminantes enmudecen , sus almas sienten la nostalgia
de lo que ya no volverá
perplejas gargantas que nada dicen , más el dolor no puede hablarse
solo sentirse...
¡Lánguidas las rosas se desojan tristemente
una a una , se suicidan bajo el melancólico sol de mediodía !.

Te amo susurra el viento ,
las copas de los árboles perdidas en arcanos
ignoran sus suplicas ...

Escribe el poeta , bajo las sombras del naranjo
versos para ella , mientras en algún lugar de la ciudad
alguien se duerme para siempre.
Infinitos destinos que callan y mueren en las inmensidades de los caminos solitarios
más no hay infinitos que no puedan detenerse....


JUAN ARÉVALO











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