jueves, 13 de agosto de 2015
Ya no tienes nada que me pertenezca
ni siquiera el olvido
nada tengo tuyo , ya nada tienes mío..
Deja que las caracolas , sigan murmurando
deja que los ancianos sigan visitando a los oráculos
y que el invierno sigan congelando las palabras
Así como las flores mueren sin ser recordadas
nuestro amor pasara a ser ruinas silenciosas
sin soles ni lunas, solo oscuras ruinas tapadas por las arenas del tiempo...
Ya nada hay dentro del cristal ,
los espejos se han rotos , los relojes se han detenido
el humo de mi cigarrillo danza ,
y el vino agrío de nuestra despedida se ha derramado sobre el recuerdo...
Juan Arévalo
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario