lunes, 10 de agosto de 2015



Una última mirada , la tarde muere lentamente
el niño juega en el barro , la casa de la esquina vacía , abandonada
el señor de los globos se pasea entre las rosas ....
Despacio , sin prisa con los ojos perdidos en algún recuerdo
él se marcha , no volverá ,oprimido el pecho entristecida el alma...
La infinita plaza , el bar y el silencio del adiós
el zureo de una paloma , las calles desnudas, apacibles solitarias
un caminar sin dar vuelta el rostro , una herida guardada que lastima siempre
el reloj de la catedral , el mendigo y sus mendrugos , 
la vieja escuela y el otoño soplando melancolía...
Una última mirada, una lágrima se asoma y un recuerdo que nunca será olvido..

Juan Arévalo


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