El niño cerró sus ojos , la madre lo abrazó.
El niño sonrió débilmente , la madre lloró en silencio.
El niño buscó las manos de su madre , la madre le dio su corazón.
El niño se sintió frágil , la madre le susurro al oído
El niño se marchó con el sol...La madre nunca más sonrío...
La tarde se volvió lluvia, el viento tristeza.
Los sueños vacíos de cuerpos en un oscuro lugar , óxido se volvieron.
JUAN ARÉVALO.
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